…os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.

EFESIOS 4:1-2

Aquí Pablo nos está dando algunos requisitos para vivir de acuerdo al propósito que hemos sido llamados por Dios: reflejar la imagen de Su Hijo Jesucristo. Leemos que necesitamos vivir con humildad, mansedumbre y paciencia, siendo el amor la base o fundamento de estos tres requisitos. La humildad aquí se refiere a tener una mente humilde, que no se eleve por encima de otros; la mansedumbre es la aceptación santa de las circunstancias, sabiendo que Dios tiene el control de todo; y por último paciencia, que nos habla de esperar manteniendo paz. Ésta es una virtud que pedimos constantemente a Dios, en nuestro día a día, ya que en la medida que pasa el tiempo nuestras vidas se sumergen en nuevos afanes y sentimos que el tiempo nos arrolla en muchas ocasiones. La paciencia no viene a nuestra vida de manera natural, estamos acostumbrados a tener comidas rápidas, filas rápidas en los supermercados, pinturas de secado rápido y muchas otros inventos para poder “aprovechar el tiempo”, que nos han llevado a no desarrollar la paciencia. Ahora tenemos una cultura que no sabe esperar y muchas veces nuestra impaciencia hace que otras personas tengan problemas, lo vemos mucho cuando vamos conduciendo en medio de un tráfico congestionado… y en otras circunstancias… No importa que tan difícil sea o cuán pocas personas la tengan… la paciencia es una virtud divina, es una de las manifestaciones del fruto del Espíritu Santo, y el que nosotros la reflejemos, habla de nuestra relación de intimidad con el Señor. Ser pacientes refleja la imagen de Dios, quien es “lento para la ira” (Éxodo 34:6) y paciente con nosotros (2 Pedro 3:9). Por Su paciencia y misericordia, es que no hemos sido consumidos. Dios quiere que seamos como Él y nos ha dejado a Su Espíritu Santo para ayudarnos, si le damos el control de nuestra a vida a Él, podremos mostrar paciencia con mayor facilidad.

Oración

Bendito Dios, necesito crecer en la medida que paso tiempo contigo, solo así podrá ser transformado mi interior y que cada día Te refleje más a Tí. Te pido perdón por cada situación en la que no Te he mostrado, aquellas en las que me ha faltado humildad, mansedumbre y paciencia, ayúdame a dar fruto que permanezca en mi vida, en el nombre de Jesús, ¡Amén!