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VASIJAS DE HONRA

DABAR DE DIOS

«Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles.»

2 Timoteo 2:20  (RV60)

El alfarero, en los tiempos bíblicos, hacía muchos tipos de vasos, entre ellos estaban las vasijas de honra que se colocaban en las puertas de las casas con agua fresca, tanto para los viajeros como para los visitantes, quienes podían tomar de ellas agua para refrescarse. Estas vasijas tenían el propósito de servir, de dar. Cuando se vaciaban estaban listas para ser llenadas nuevamente con agua fresca y seguir dando. Si queremos ser vasos de honra, es necesario que nos renovemos cada día en la presencia del Señor, para poder servir a Dios en el lugar que nos ha colocado, reconociendo que es un privilegio hacerlo. Algo importante a tener en cuenta, es que el vaso no podía estar sucio, esto lo vemos en el versículo siguiente (2 Timoteo 2:21), lo que nos indica que diariamente debemos permitirle al Señor limpiarnos para que seamos instrumentos útiles en manos de nuestro Alfarero Divino.

Oración

Señor, quiero ser instrumento de honra para Ti, límpiame y lléname de Tu Espíritu cada día. Quiero dar lo que por gracia he recibido de Ti. Quiero servirte fielmente toda mi vida, no por lo que me das, sino porque eres Dios, eres Digno y Te adoro,  ¡amén!

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