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UNIDOS CON ÉL

DABAR DE DIOS

“Nadie ha visto jamás a Dios; pero el Hijo, el Único, él mismo es Dios y está íntimamente ligado al Padre. Él nos ha revelado a Dios.”

Juan 1:18 (NTV)

Dios es espíritu y nadie le ha visto jamás, dice Su Palabra. Dios se dio a conocer al hombre a través de Su creación, Su Palabra y en especial a través de Su propio Hijo. Dios nos creó para tener una comunión permanente e íntima con Él, como la tenían Adán y Eva, sin embargo, a causa del pecado esta comunión se dañó y perdimos esta bendición y el beneficio de escuchar  Su voz para tomar decisiones correctas en todo momento, pero a través de Jesucristo la recuperamos. El Hijo es quien mejor nos puede dar a conocer al Padre, y este versículo nos revela la razón: porque Él está íntimamente unido al Padre, recordemos que unos versículos atrás se nos dice que Él es desde siempre con el Padre, por lo que Le conoce muy bien. Así que uno de los propósitos de Jesús al venir a la tierra, aparte de salvarnos, justificarnos, restaurarnos y más, fue dar a conocer al Padre y ser Su imagen aquí. Adicionalmente, Él anhela que esa unidad, esa intimidad de la que ellos gozan, nosotros también la disfrutemos entre nosotros y por ello rogó al Padre para que la experimentemos. El secreto está en establecer una relación con Él, pues solo en la medida que nuestra intimidad con Él crezca, más Le conoceremos, seremos transformados y podremos tener unidad con nuestros hermanos. Cultivemos pues una relación de intimidad con Él.

Oración

Señor, gracias por ser un Dios cercano, de puertas abiertas y oídos dispuestos a escuchar nuestro clamor. Hoy vengo convencido de la importancia de conocer al Padre y a Ti por experiencia, para rogarte que te manifiestes de manera especial en nuestras vidas, que esta pasión por conocerte cada día más y aprender sobre Ti, no mengue sino que se avive cada día. Te amo mi Señor, gracias por darnos a conocer al Padre y por darte por entero a nosotros, ¡amén!