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TODO ES VANIDAD

DABAR DE DIOS

 “Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.”

Eclesiastés 1:2 (RVR60)

Dios le dio una sabiduría inimaginable a Salomón, autor de Eclesiastés, quien lo escribió hacia el final de su vida y pudo concluir: “Todo es vanidad”. Pero, ¿qué quiso decir con esto? ¿Por qué dijo esto? La palabra en hebreo que se traduce como “vanidad” es “hevel” y significa “vapor, humo”, nos habla de algo sin propósito, sin valor, sin sentido.

Salomón fue conocido como el hombre más sabio, él realizó observaciones, estudios, disertaciones y dejó muchos escritos sobre la naturaleza que evidenciaban el don que Dios le había dado. Al final de sus días, Salomón llegó a la conclusión que las personas buscan ser felices y para ello escogen algo en lo que centran su vida o sus anhelos, metas, estudios, bienes materiales, trabajo, personas, etc. Sin embargo, todo esto es efímero. Si Dios no es el centro de nuestra vida, todo será vacío y carente de sentido. Este es un buen tiempo para preguntarnos ¿a qué le hemos dado el valor o carácter de importante para ser felices? Si hemos colocado algo o alguien en lugar de Dios, llegaremos a la misma conclusión a la que llegó Salomón, solo será vanidad. No esperemos al final de nuestros días para descubrirlo o reconocerlo. Reconozcamos que solo Dios puede llenar y dar sentido eterno a nuestra vida hoy y siempre.

Oración

Papito Amado, te pido perdón al colocar diferentes cosas y personas en primer lugar en mi vida, y creer que eso podrá hacerme feliz. Hoy decido quitar todo aquello que ha querido ser el centro en mi ser y Te pido que tomes Tu lugar, que Te sientes en el Trono de mi vida, Contigo Todo cobra valor y sentido en mi vida, Te lo pido en el Nombre de Jesús, ¡amén!

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