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¡SOMOS LO QUE SOMOS POR ÉL!

DABAR DE DIOS

“Grande es el SEÑOR, y digno de ser alabado en gran manera, y Su grandeza es inescrutable”.

Salmo 145:3 (LBLA)

Nuestro Señor, Creador y Salvador, es el único digno de toda gloria, alabanza, adoración y honor. Sin embargo, algunos creyentes buscan ser dignos de alabanza y caen en la trampa del endiosamiento. Esta es una enfermedad contagiosa que se propaga rápidamente, por lo que debemos tener mucho cuidado y estar atentos ante cualquier síntoma que nos pudiera indicar que nos estamos contagiando. El mejor remedio es recordar quién es Dios y quiénes somos nosotros, esto lo logramos al mantener una relación íntima con Él, pues al conocerlo y amarlo, no trataremos de tomar lo que sólo a Él le corresponde. Dios es digno y soberano, porque Él es Dios. El hombre es digno porque Cristo nos reviste de una dignidad nueva como hijos de Dios, actuemos pues, de tal manera que seamos dignos herederos de una condición que no merecíamos y que sólo Su amor asombroso fue capaz de lograr.

Oración

Papito Bueno, gracias por darnos a Tu Hijo, porque a través de Él nos regalaste salvación y nos revestiste de dignidad y santidad para poder acercarnos a Ti para alabarte, adorarte y glorificarte. ¡Amén!