«Hacen planes astutos contra tu pueblo, y juntos conspiran contra tus protegidos. Han dicho: Venid, y destruyámoslos como nación, para que ya no haya memoria del nombre de Israel.»
Salmo 83:3-4 (LBLA)

Estas Palabras del autor de este salmo hacían referencia a Israel en tiempos del Antiguo Testamento, sin embargo, ¡cuánto se aplican hoy! Vemos que con astucia el enemigo sigue elaborando planes en contra de los creyentes, con el fin de que seamos dispersados y destruidos. Leyes «modernas» que quieren obligarnos a aceptar la mentalidad del mundo, filosofías y corrientes que quieren atar nuestras manos, entenebrecer nuestros pensamientos y cerrar nuestros labios para que el Evangelio no sea propagado. ¡Cuántas herejías y falsas doctrinas escuchamos hoy en día! Todas con el propósito de confundir al pueblo de Dios y que Sus escogidos sean engañados. ¡Es tiempo de afirmarnos en Él, en la Verdad de Su Palabra! Por eso es necesario que dediquemos más tiempo dedicados al estudio intencional de ella cada día, no solo el día que nos congreguemos. Si queremos permanecer firme, deberemos pagar el precio de apartar tiempo para dedicarlo al estudio de la Palabra y oración.

Oración

Amado Padre, guárdanos de los planes del Maligno que quieren confundirnos y engañarnos para que seamos desviados de La Verdad y dejemos de reflejar a Dios, para borrar a los cristianos, al Pueblo de Dios y no reflejemos Su Luz. ¡Su Luz desvanece las tinieblas! Creo en Ti Señor, en Tu poder de disipar todo lo que no proviene de Ti, en el nombre de Jesús, ¡amén!