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OBRAS DIGNAS DE ARREPENTIMIENTO

DABAR DE DIOS

«…que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento».

Hechos 26:20 (RVR60)

Algunas personas creen que arrepentirse es lo mismo que convertirse y no es así. El arrepentimiento habla de un cambio de pensamiento, de corazón, de actitud con relación al pecado. La conversión nos habla de cambio de dirección, de caminar en sentido opuesto hacia donde el pecado me llevaba. El arrepentimiento es interno, la conversión es externa, se debe ver. La conversión incluye obras que muestren lo que pasó en nuestro interior, lo que Pablo llama «obras de arrepentimiento», una de ellas es la confesión primero a Dios (Proverbios 28:13), y luego hacia la persona ofendida. Otra obra es la restitución, la cual busca resarcir el daño causado con el pecado cometido. Restituir es deshacer el mal que hemos hecho, un ejemplo de ello lo tenemos con Zaqueo, quien se arrepintió, confesó su pecado y dijo que devolvería hasta 4 veces lo que hubiera tomado demás.  Esas son obras de arrepentimiento. ¡No basta solo con pedir perdón, es necesario confesar y restituir!

Oración

Señor, examíname hoy y muéstrame los pecados que no haya confesado, pecados ocultos… ¡Límpiame completamente, te ruego mi Dios! Espíritu Santo muéstrame por favor, dónde y cómo debo restituir a los que he afectado con mis acciones pecaminosas. Ruego por Tu gracia Señor, para no volver a caer en lo mismo. Te amo mi Señor, Tú sabes que solo quiero agradarte. ¡Amén!

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