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Nueva Serie “La superabundante gracia de Dios: recibiendo, permaneciendo, dando fruto”

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Elim, R.D. El pasado domingo 12 de mayo  a las 8:30 am, en la iglesia Ministerios Elim Central, el Apóstol Fernando Ortiz dio inicio a la primera parte de la  serie “La superabundante gracia de Dios, Recibiendo”. Señalo que en lo espiritual es  mejor dar que recibir, pero en  lo físico es más fácil recibir que dar. Cuando no se recibe el amor de la verdad para ser salvos,  hombre rechaza algo más valioso que todo el oro, plata, diamante  etc. Rechaza ser salvo por el amor expresado por su hijo al derramar su sangre preciosa en la cruz.

“Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.” Hechos 20:32-35.

Invitó a la congregación a andar como anduvo Jesús, arraigados,  sobreedificados en Él,  y confirmados en la fe, porque todo lo que recibimos viene de Dios: La familia, trabajo, dinero, bienes etc. El que dice que es de Cristo debe andar como anduvo él y tener las entrañas de misericordia.

Luego el pastor cuestionó -¿Cuantas personas han crecido en hogares cristianos, han asistido por años a una iglesia, sin embargo se pierden, por no aprender a recibir el amor de la verdad?. Citando   (2 Tesalonicenses 20:8-9).

El pastor Fernando dijo que necesitamos tener al Espíritu Santo porque no podemos conocer de Dios si no lo tenemos.  El enemigo va a engañar a muchos, Porque mucha gente no quiso aceptar el amor de Dios.

“Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,”1 Corintios 2:11-12.

El apóstol finalizó esta parte de la serie orando por los hermanos  que necesitaban ver como el Señor mira, caminar como el Señor camina, ser misericordioso como el Señor lo es con nosotros, perdonar así como el Señor nos perdonó. También dijo, que tenemos que aprender a recibir a Cristo Jesús para aprender  las cosas de Él y recibir el amor de Dios para dar amor a otros.