“Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.”
Salmo 119:18 (RV60)

Repetidamente a través de este salmo, se nos dice que la revelación viene de Dios, no por nuestro razonamiento humano o mucho intelecto. Es un privilegio para nosotros, los creyentes, el contar con el Espíritu Santo, ya que Él nos revela las maravillas que hay en la Palabra de Dios. Mientras no tengamos a Cristo en nuestro corazón, las verdades del Evangelio permanecerán ocultas a nuestros ojos, por más que leamos no comprenderemos ni podremos percibir el espíritu de Su Palabra. Dios nos revela Sus verdades para que las pongamos por obra, para transformar nuestro carácter y enderezar nuestros pasos, en la medida que caminemos en esas verdades, Dios nos irá revelando más de Él en Su Palabra, nos irá dando más en la medida que Le anhelemos más. Por todo esto, es importante antes de leer la Biblia, orar pidiendo revelación de lo Alto, así nuestro entendimiento será abierto y seremos edificados.

Oración

Gracias Señor Jesús por la promesa de Tu Espíritu Santo, porque Él me guía a toda verdad y abre mis ojos al mensaje maravilloso de Tu Palabra. Gracias porque Él me revela Tu Carácter y Tus atributos, llevándome a conocerte más y aumentar mi sed y hambre de Tí, ¡amén!