Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

ROMANOS 5:9

La palabra “sangre” es mencionada más de 400 veces en la Biblia, lo que nos revela la importancia que ella tiene para Dios. Ella es símbolo de vida, pues a través del derramamiento de la sangre perfecta, santa y preciosa de Jesucristo se nos brindó la posibilidad de salvación y vida eterna. Como consecuencia del pecado, nuestro castigo era la muerte, pero por el sacrificio de Cristo, en lugar de muerte recibimos vida, pues Él pagó el precio que nos correspondía. Además de darnos salvación y redención, la Sangre de Cristo también nos justifica. Ser justificados va más allá de ser perdonados, es ser declarados justos, como si nunca hubiéramos pecado, porque Dios nos viste con Su Justicia gracias a la Sangre de Su Hijo. Es como el hijo pródigo, cuando regresó a casa fue bañado y le dieron nuevas vestiduras… él fue perdonado y restaurado a su condición de hijo. ¿Cómo no tener un corazón lleno de gratitud hacia nuestro Padre Celestial y hacia Jesucristo, nuestro Salvador, Redentor y Justificador?

Oración

Señor, ¡cuán gran y perfecto fue Tu sacrificio! tanto que no hay nada en la tierra con lo que se pueda comparar, ni precio que la pueda comprar. Gracias Jesús, pues nos has dado valor incomparable a través de Tu sangre. ¡Amén!