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Los redimidos en Gosén antes de salir de Egipto #2

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Hoy quiero hablarles de la segunda parte del tema: “Los Redimidos en Gosén antes de salir de Egipto”. 

La semana pasada veíamos como Dios estableció juicios parciales, mandó plagas para que Israel saliera de Egipto. Acuérdese que ellos estaban en Gosén, pero Dios mandó plagas porque el faraón no quería dejarlos ir. En aquel momento fueron plagas físicas, ahora son figuras, son enseñanza para usted y para mí. 

También vimos que dentro de las plagas estaba la de las moscas. Aquellos tábanos que les enseñé, que es una mosca que no solo pica, sino que además muerde, parte la carne y saca la sangre. Estas moscas tenían un propósito, contaminar toda la tierra. Dice que producto de eso se contaminó, se corrompió la tierra. Entonces yo le hago una pregunta: ¿está corrompida la tierra si o no? Las instituciones están corrompidas, gente corrompida. Eso es producto simbólicamente de las moscas, osea no son moscas físicas. Estamos hablando de Belzebú, que es el príncipe de las moscas.

La única región donde no había tábanos era la de Gosén 

Éxodo 8:22 (BAD) “Cuando esto suceda, la única región donde no habrá tábanos será la de Gosén, porque allí vive mi pueblo. Así sabrás que Yo, el Señor, estoy en este país.”

En aquel momento, en todo Egipto había moscas; pero había una región donde no había, era en Gosén, porque ahí estaba el pueblo de Dios. Yo te bendigo hermano para que en el Nombre de Jesús, tú entiendas que Dios te pone en Gosén. No te salgas del Señor, no te salgas del lugar que Dios asignó para ti, no te salgas porque si te sales te pican las moscas; pero en Gosén se está seguro. 

Eso se llama juicios parciales. Es que todo lo que estamos viendo no es para Su pueblo, es para el mundo; pero también dentro del pueblo de Dios hay gente rebelde que a veces necesita un poquito para aprender.

Haré redención (distinción) entre mi pueblo y tu pueblo

Éxodo 8:23 “Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal”

La palabra redimir es distinción; osea, si Dios te redime es porque te pone en un lugar aparte y distinción es que te pone en un lugar alto. Entre mi pueblo y el pueblo del faraón, el pueblo de Egipto, del mundo. Hoy más que nunca se va a ver quién conoce a Dios y quién no Lo conoce, quién es de la Luz y quién es de las tinieblas, porque viene la manifestación de los hijos de Dios, pero también viene la manifestación de los hijos del diablo. 

Por eso es que ahora claramente te dicen que son satanistas o te promulgan leyes contra la Ley de Dios, te dicen que no creen en Dios, porque es la manifestación de los hijos del diablo de que habla primera de Juan y pasamos desapercibido eso; pero también está la manifestación gloriosa de los hijos de Dios.

Dios quiere levantar a Sus hijos, porque la creación gime a una esperando la manifestación gloriosa de los hijos de Dios. La redención nos libra de la condenación eterna, tenemos vida eterna, no nos corresponde ya ningún lugar de perdición, sino el de salvación.

Pero hay una segunda redención que la vamos a ver. Jesús no solamente te salvó de la condenación eterna. Dios hoy más que nunca está haciendo distinción. Dios te bendiga hermano, para que en el nombre de Jesús sea Dios el que te distinga, que la gente reconozca que Dios está contigo y si Dios está contigo quién contra ti. 

¿Cómo Dios nos puede redimir? La gente por falta de conocimiento se está extraviando, por no conocer la Palabra. En el Antiguo Testamento Dios nos puso la figura para luego decirnos lo que era en el Nuevo Testamento. En el Antiguo Testamento Dios decía: Tráiganme dos machos cabríos, y de esos dos machos, a uno de ellos lo van a matar, esa sangre va a servir para redimir. Para reconciliarse conmigo tiene que haber un macho cabrío que muera. Al otro lo van a soltar y lo van a mandar lejos, al desierto, a un lugar de olvido. 

Cuando Jesús murió te perdonó tus pecados, y se los lleva a un lugar lejos y eso es lo que hay que entender, que la redención tiene como faceta que te redime ahora, te perdona y nos libra de la vana manera de vivir la cual heredamos de nuestros padres, cosas antiguas que vienen en mi genética, física, anímica, espiritual, no tengo que repetirlas, porque hubo Uno que pagó el precio, se llama Jesucristo y la Sangre de Cristo nos redime de la vana manera de vivir, la cual heredamos de nuestros padres.

Levítico 16:7-8 “Después tomará los dos machos cabríos y los presentará delante de Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión. Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos; una suerte por Jehová, y otra suerte por Azazel.”

Azazel significa chivo expiatorio, cabra. Al ver su etimología significa alguien que se va lejos. Un chivo que lleva lejos los pecados al lugar del olvido. Cuando Jesús te perdonó echó lejos tus pecados al lugar del olvido. No se acuerda más de ellos. Entonces todo eso se representaba, era la figura.  

Levítico 16:9 “Luego Aarón ofrecerá el macho cabrío sobre el cual haya caído la suerte para el Señor, haciéndolo ofrenda por el pecado.”

Ya estaba la ofrenda por el pecado, pero mira el verso siguiente:

Levítico 16:10 “Pero el macho cabrío que fue elegido al azar para Azazel se presentará vivo ante el Señor para purificar al pueblo, mandándolo al desierto, a Azazel.”

Al lugar del olvido, ¿qué hizo Jesús con tus pecados y los míos? ¿A dónde los envió? A lo profundo de la mar y no se acuerda más de ellos. 

Miqueas 7:18 “¿Qué Dios como Tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.”

Nuestro Dios se deleita en misericordia. Dios se deleita en la adoración y alabanza, pero se deleita en tener misericordia con nosotros.

Miqueas 7:19 “ El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.”

En Cristo estaban representados esos dos machos cabrío, el del sacrificio que te redime, que te perdona todos tus pecados aquí, y te libera de la vana manera de vivir de tus padres, ya que  con la sangre del nuevo pacto se anulan pactos antiguos. Estos son beneficios de la redención, pero también uno de los beneficios es que de tus pecados y de los míos, Dios no se acuerda más, representativo del macho cabrío que era enviado lejos, al desierto.

Si Dios no se acuerda más, no permitas que el diablo te los quiera recordar, ni que las personas te los quieran recordar, ni tú mismo; porque si Dios nos perdonó y olvidó, ¿quiénes somos nosotros para no perdonar y olvidar? Esa es nueva vida en Cristo Jesús.

Entonces habiendo dicho eso, quiero que veas otro aspecto.

Romanos 3:24 “Siendo justificados gratuitamente por Su Gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” 

Nos habla de lo que Jesús hizo, del sacrificio en la cruz del Calvario. Justificarnos es que el Justo murió por los injustos, el que no conoció pecado se hizo pecado por nosotros. Justificarnos es que Él se puso en lugar de nosotros y cuando nosotros vamos ante Dios no vamos con nuestra justicia sino con la justicia de Cristo en nosotros. Por eso cada vez que ores dile a Dios: Padre, en el Nombre de Jesús, porque te estás acercando a tu Padre no en tu justicia, sino en la justicia que vino del cielo y se llama Cristo.

Ahí nos perdonó, en la cruz del Calvario, nos justificó, Él ocupó tu lugar y el mío. Alguien dijo que cuando lo estaban crucificando no fueron los clavos que lo detuvieron en la cruz, sino Su amor por nosotros.

Romanos 3:25 “A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en Su sangre, para manifestar Su Justicia, a causa de haber pasado por alto, en Su paciencia, los pecados pasados”

Tus pecados pasados y los míos, Dios los perdonó, los olvidó, los echó a lo profundo de la mar. En este versículo se utiliza la palabra propiciación, que quiere decir que nadie más podía ocupar la cruz del Calvario, porque un hombre pecador, con sangre pecadora, no podría ocupar ese lugar. Pero viene alguien propicio, el único para ponerse en la cruz del Calvario, Jesús, y Él es propiciación.

Habría que explicar muchas cosas, pero en forma sencilla es que Él lo ocupó porque el único propicio para morir por ti y por mí se llama Jesús.  Él murió y resucitó, pero Él cuando murió y resucitó con paciencia perdona nuestros pecados pasados. Pero muchas personas siguen cargando pecados pasados, consecuencias pasadas, entonces están cargando el pasado, cargando el presente, y afanados con el futuro. No se puede ir a algún lugar así, por eso Él cargó el pesado madero, para librarnos de la maldición de la ley, de tantas cosas, y redimirnos con Su Sangre.

Miqueas 7:18 “¿Qué Dios como Tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.”

Eso es redención.

  

Miqueas 7:19 “ El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.”

Ahora viene algo importante. Ya nos perdonaron, ya el Señor no se acuerda de tus pecados, ya los echó allá, ya te redimió con Su Sangre, y lo que esperamos es una segunda redención. 

Pero si ya me redimió de la condenación eterna, si me muero, para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Entonces, ¿cuál es la otra remisión? La palabra en latín de remisión significa: El prefijo “re” significa hacia atrás. Luego el término “missus” significa enviado y el sufijo “sión” significa acción y efecto. Entonces digámoslo así: Por una acción y un efecto de Cristo ir a la cruz del Calvario, envió todos nuestros pecados para atrás y los echó a lo profundo de la mar.

Romanos 5:21 “Para que así como el pecado reinó para muerte, así también la Gracia reine por la Justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.”

Quien tiene a Cristo, tiene la vida y la vida eterna. El que cree en Cristo, aunque esté muerto vivirá, porque Él es la resurrección y la vida. Nuestra eternidad comenzó cuando le dijimos que sí a Cristo en nuestro corazón, y le confesamos con nuestra boca. Si ahora tú y yo partiéramos, tenemos vida eterna en Cristo.  

Romanos 5:8-9 “Mas Dios muestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en Su sangre, por Él seremos salvos de la ira.” 

La gente justificada en Su Sangre, los hijos de Dios que tienen vida eterna, seremos salvos de la ira. Eso ya es la ira venidera, que viene para este mundo, la semana número setenta, los siete años de Gran Tribulación de los que Jesús dijo, tribulación como el mundo nunca ha visto.

La redención no solamente sirvió para perdonar nuestros pecados echados a lo profundo de la mar y que tengamos vida eterna, también sirve para librarnos de la ira de Dios que viene para el mundo y estamos muy pronto a ver que el Señor se lleva a Su iglesia. Él sólo se va a llevar a los que entendimos la redención, y esa redención en Cristo, Su Sangre nos va a salvar de la ira que viene para el mundo.

Cuando el Señor se puso en la cruz del Calvario hay que ver la bondad de Dios y la ira de Dios. La bondad de Dios para con nosotros cuando decimos que Dios es bueno, cuando envió a Su Hijo a que ocupara tu lugar y el mío. La bondad de Dios de dar a Su Hijo por ti y por mí. Pero la ira para con Su Hijo que llevó nuestro pecado, para que tú y yo no nos fuéramos a la condenación eterna y tengamos vida eterna en Cristo Jesús. Esa es la salvación, no solamente es para la vida eterna, también es salvarte de la ira venidera.

¿Qué pasará el que no entiende que es un redimido? Un redimido cuida su vestidura, un redimido que ha pecado, porque somos humanos, sabe a quien acudir, dice la Palabra que si alguno hubiere pecado, tiene un abogado para con el Padre y si tenemos un abogado es porque lo necesitamos, y si tenemos comunión los unos con los otros, entonces la sangre de Cristo nos limpia de todo pecado. Por eso es que los redimidos que se van es la iglesia limpia, pura y sin mancha.

La redención también es para que usted y yo entendamos esto:

1 Tesalonisenses 5:9 “Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.”

1 Tesalonisenses 1:10 “Y esperar de los cielos a Su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.”

Su Hijo viene de los cielos. A todos los cristianos desde el tiempo de Jesús, a los que se comieron los leones, a ellos les pasará igual que a nosotros. Las personas tenemos tres estados: sin Cristo, con Cristo o en Cristo. Los muertos en Cristo resucitarán primero, luego nosotros, los que hayamos quedado vivos, seremos transformados para ser arrebatados.

Ya estamos en un tiempo final. La redención es para liberarte también. No te quedes en el mundo porque el que no entendió la redención va a tener que ir a lavar sus vestiduras en la gran tribulación con la Sangre del Cordero. ¿Para qué ir a redimirte allá si ya te redimió ahora, aquí, para que te vayas?

Los redimidos en Gosén fueron preservados de la plaga del granizo

Éxodo 9:22-23 “Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto. Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehova hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.”

Moisés extendió su vara y Dios le había dicho que extendiera su mano. Moisés llegó a entender que lo que era de Dios, era de él y que lo que era de él era de Dios. Vino granizo, pero también fue como una tempestad y cayeron rayos, cayó fuego.

Éxodo 9:26 “Solamente en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo.”

Las moscas fueron para todo el mundo, pero no para los que estaban en Gosén, para Sus hijos. El granizo para todo el mundo, pero no para los que estén en Gosén. Ahora ¿Dónde está el Israel espiritual de Dios? Aquí ¿Dónde están los hijos de Dios? Es que Dios te asigna un lugar, pero hay gente que dice: No, yo no quiero Gosén, yo quiero Egipto. Bueno, pues te va a caer tu granizo por lento. La clave es: Debes estar en Cristo, pero estar metido en Él.

En la última de las plagas, que iba a pasar el destructor, el heridor, Dios mandó que donde hubiera una familia de creyentes, que agarrara un cordero y se lo comiera, y la sangre del cordero la pusiera en los dinteles de la casa, porque el heridor iba a pasar y donde viera que había cordero y sangre pasaría de largo; pero donde no, entraba y moría el primogénito.

La orden era: No salgan de su casa. Ahí es donde quiero hacerte ver: No te salgas. Esta pandemia ha sido un probatorio para ver quién tiene al Señor.

Salmo 107:1 “Alabad a Jehová, porque Él es bueno; porque para siempre es Su misericordia. Díganlo los redimidos de Jehová, los que ha redimido del poder del enemigo”

Porque la redención también te libra del poder del enemigo, no sólo de la condenación eterna, no sólo de la ira venidera. El poder el enemigo lo tenía en el pecado, en la muerte, pero el Señor venció a la muerte, venció a Satanás, venció a sus demonios y a sus aliados. Satanás no tiene derecho sobre tu vida ni la mía, quién lo tiene es quien nos compró con Su Sangre.

La Biblia dice resistid al diablo y él huirá de vosotros. Deja de estar huyendo, es el diablo que tiene que huir de ti si le crees a Dios, si entendiste la verdad de que eres un redimido de Jehová.  Hay un enemigo, hay ataques; pero en el nombre de Jesús se vence.

Los redimidos del poder del enemigo

En el Salmo 107 se habla de cuatro grupos que usted va a ver de cuál era antes de conocer a Cristo. 

Grupo #1

Salmo 107:4 (RVA) “Perdidos anduvieron por el desierto, en el sequedal; no hallaron camino hacia una ciudad habitada.”

¿Cuántos en el mundo andábamos perdidos en el desierto? Mi vida era un desierto porque no tenía Su amor, pero cuando vino el Amor verdadero se fue todo eso. ¿Usted es de los que anduvo siempre buscando algo para saciar su sed? Era tipo la samaritana que tenía un vacío, una soledad, y quería buscar a alguien que la amara, calmar su sed, hasta que vino Uno y le dio del agua de beber y al beber de esa agua no volvió a tener sed jamás. Esa sed puede ser de cerveza, de licor, de aceptación, y no encontrabas rumbo, no tenías metas, no tenías objetivos porque no tenías propósito.

Salmo 107:5-6 “Estaban hambrientos y sedientos; sus almas desfallecían en ellos. Pero cuando en su angustia clamaron a Jehová, Él los libró de sus aflicciones.” 

Por eso hacíamos cualquier cosa, por querer uno ser feliz. El secreto cuando está uno así es clamar. Aunque usted quizás recuerde o no, hubo un momento en su vida en que el Espíritu Santo le tuvo que haber dicho: Yo no te mandé a este mundo para eso. 

En un momento, el Espíritu comenzó a hacerme ver que qué iba a las fiestas a beber, a hacer tonterías, locuras y al otro día una resaca física, moral, económica. Llegó un momento en que Dios me hizo pensar en que tenía que haber algo más y pensé: ¿A qué vine a la Tierra? ¿Y esto es todo? Tiene que haber algo más. Claro que hay algo más: el Agua de Vida.

Lo que te pasó fue que andabas hambriento; pero en algún momento algo dentro de ti, aunque no te recuerdes, dijo yo no entiendo, yo quisiera cambiar, pero no puedo, y vino Alguien y te cambió.

Salmo 107:7 “Los dirigió por camino derecho, para que fuesen a una ciudad en que habitar.”

Ya no fuimos extranjeros en el sentido de andar errantes como Caín, que tenía una marca que andaba errante. Ahora tenemos una ciudad habitada, la ciudad de Dios, simbólicamente la nueva Jerusalén; porque de alguna manera un día iremos a nuestra nueva Jerusalén celestial.

Salmo 107:8-9 “¡Den gracias a Jehová por Su misericordia y por sus maravillas para con los hijos del hombre! Porque Él sacia el alma sedienta y llena de bien el alma hambrienta.”

Por eso es: Entraré por sus puertas con acción de gracias, por tus atrios con alabanza.  Nuestra alma estaba sedienta, hambrienta de buscar amor, sensibilidad, una familia, un abrazo de un papá, de deseo de alguna manera conocer el amor verdadero, pero al conocer a Cristo tuvimos ese abrazo del Padre que hizo que se nos quitara el hambre, porque el que bebiere de esta Agua y comiere de este Pan no volverá a tener sed ni hambre jamás. 

Grupo #2

Salmo 107:10-11 “Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros, por cuanto fueron rebeldes a las Palabras de Jehová, y aborrecieron el consejo del Altísimo.”

Ahora te está hablando de otro grupo, que de alguna forma su familia estuvo metida en tinieblas, en sombra de muerte, religiosidad, en hechicería, en brujería, en pactos de ir a hacer tal cosa o de que te entrego a mi hija para que hagas tal cosa. Sin darte cuenta viene una propensión del enemigo buscándote, persiguiéndote.

Detrás de cada ídolo hay un demonio. La idolatría y la brujería no son de Dios, eso empobrece. No hay poder más grande que el de Dios. Nunca vayas a permitir meterte a brujería, hechicería, todo eso empobrece. Mira los brujos, la gente entre más cree en eso, más pobreza. No hay poder más grande que el de Dios. Es que tú puedes ver un cuarto oscuro y al encender las luces, gana la luz, la luz es más fuerte que las tinieblas, tienes que estar del lado de la luz. Tienes que ver la luz de Dios en tu vida para que las tinieblas huyan.

Salmo 107:12-13 “Por eso quebrantó con el trabajo sus corazones; cayeron, y no hubo quien los ayudase. Luego que clamaron a Jehová en su angustia, los libró de sus aflicciones”

Por eso dicen: ¿Pero por qué tanto? ¿por qué me ha tocado? De alguna manera Dios lo permitió para que conocieras a Cristo. Cuando no hay respuesta en la tierra, cuando los hombres dicen: No se puede, imposible, viene Uno que te dice: Yo sí puedo y para Mí no hay nada imposible. Cuando no hay respuesta en la tierra, viene la respuesta del cielo, y la respuesta del cielo se llama Jesucristo.

Hay que clamar. Es que es un mensaje profético y los entendidos entenderán. Entonces, ¿qué hace Dios?

Salmo 107:14 “Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, y rompió sus prisiones.”

No rompió las cadenas solamente, rompió las prisiones, porque a la gente que ha estado aprisionada, Dios la saca pero vuelve otra vez a su prisión,  por eso Dios no solamente tiene que romper las cadenas, tiene que romper sus prisiones. Si vienes de ese grupo no tengas miedo. Hay Uno que te da la libertad. Él vino a dar libertad a los cautivos, a sacar a los presos de la cárcel. Él abre las puertas de la cárcel. Tú y yo salimos, pero hay gente que se vuelve a meter. Por eso Dios rompe la prisión, porque al no haber prisión ya no te puedes meter.  Dios nos rompe las cadenas, nos rompe las prisiones y nos hace libres. 

¿Qué tenemos que hacer?

Salmo 107:15-16 “Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres. Porque quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro.”

Entre más era el cautiverio, más grande la libertad, más grande el poder de Dios. Si eres de este segundo grupo no tengas miedo, el Señor nos libera sin importar de qué grupo seamos. 

Grupo #3

Salmo 107:17-18 “Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de su rebelión a causa de sus maldades; su alma abominó todo alimento, y llegaron hasta las puertas de la muerte.”

Esas son personas que su alma es muy sensible. Hay personas que son más débiles que otras. Hay unos que les dicen un comentario y les resbala, tienen piel de elefante; pero hay otros que un comentario les afecta, pero esa sensibilidad si la pones en las manos de Dios, tú vas a hacer cosas grandes para el Señor. Son gente incluso con deseos de intento de suicidio, bebiendo pastillas, con pensamientos de para qué vivir, de morir. Cada cierto tiempo escapas y cada cierto tiempo te vienen esos pensamientos. 

Hoy le llaman Bipolar, están en el cielo y de repente en el suelo, un día campeones otro día ratones. Puro Elías, que oraba y caía fuego del cielo y después escondido en una cueva, pero Dios tiene misericordia. Dios le decía sal de la cueva y no salía, porque a la gente le gusta a veces jugar a la víctima. Lo que más le costó a Dios en la vida de Elías no fue llevárselo en carro de fuego vivo, lo que más le costó fue sacarlo de la cueva.

Salmo 107:19-20 “Pero clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Envió Su Palabra, y los sanó, y los libró de su ruina.”

Entonces, si clamas, Dios envía la Palabra, te sana y te libera de toda ruina.  

Salmo 107:21-22 “Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres; ofrezcan sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo.”

Tu alabanza es la clave. Si una pareja se está peleando mejor pongan alabanza y el enemigo huye, porque si algo no le gusta es la alabanza.  

Grupo #4

Salmo 107:23-24 “Los que descienden al mar en naves, y hacen negocio en las muchas aguas, ellos han visto las obras de Jehová, y sus maravillas en las profundidades.”

Estos son los comerciantes, los empresarios, la gente a la que Dios le ha permitido ir a diferentes lugares, hacer negocios, vivir tantas cosas y hasta les ha permitido bucear.

Salmo 107:25-26 “Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso, que encrespa sus ondas. Suben a los cielos, descienden a los abismos; sus almas se derriten con el mal.”

Cuando andaban en todo eso, aparentemente bien en los negocios, diciendo; para mí, mi vida son los cuartos, mi vida es el dinero, mi Dios es el dinero. 

Salmo 107:27-28 “Tiemblan y titubean como ebrios, y toda su ciencia es inútil. Entonces claman a Jehová en su angustia, y los libra de sus aflicciones.”

Esta pandemia ha hecho temblar a mucha gente. Países donde no dejaban entrar a muchos, le ponían mil requisitos a uno para entrar; ahora no los dejan entrar a ellos a otros países. Unos empresarios llamados Pedro, Juan y Jacobo tenían barcas. Pasaron toda la noche pescando y no atraparon nada. Sin embargo, clamaron y el Señor les llenó su barca y otra barca.

Salmo 107:29 “Cambia la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas. Luego se alegran, porque se apaciguaron; y así los guía al puerto que deseaban.”

Es gente que quiere ir al puerto que ha deseado, al que Dios te guía. Hay que clamar, porque si bien eso fue al principio, también ahora puede estar pasando. Este grupo también después de ser libres y de conocer el amor y la bondad de Dios, tiene que hacer lo que dice este versículo.

Salmo 107:31 “Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres. Exáltenlo en la congregación del pueblo, y en la reunión de ancianos lo alaben.”

Bueno es Jehová y para siempre Su misericordia. En la congregación del pueblo hay que alabarle y hasta los ancianos deben alabar.

Salmo 107:1 “Alabad a Jehová, porque Él es bueno; porque para siempre es Su misericordia.”

 ¿De cuáles eras? ¿De los que te deprimías, de los que deseaste morir o todavía te pasa por el enemigo mandar dardos de para qué estás vivo? Hoy se va a romper todo eso porque el Señor nos liberta y la alabanza tiene un papel fundamental, pero aquí está hablando de alabanza a nivel de congregación. 

Salmo 107:2 “Díganlo los redimidos de Jehová, los que ha redimido del poder del enemigo”

Dios nos ha congregado con un propósito. Redimir es librarte de esclavitud, ya no tenemos que ser esclavos. Hoy vas a tomar la posición que Dios te dio y tu posición se llama Gosén. Tú no estás en cualquier lugar, venimos a alabar y a adorar, pero este año lo ha declarado el año de Su respuesta y dentro de Su respuesta hay promesas, y una de ellas es:

Salmo 107:35 “Vuelve el desierto en estanques de aguas, y la tierra seca en manantiales.”

Quizás en tu vida por alguna razón has pasado por un desierto, pero bienaventurado el hombre o la mujer que en Dios tiene sus fuerzas, atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente de agua, cuando el Señor manda Su lluvia y llena tus estanques. Si alguien se ha sentido en el desierto, Dios tiene propósito, no te faltará nada en ese desierto. Sólo que si uno se metió, el que sólo se mete no podría salir solo, lo ayudarán, pero lo dejarán un ratito para que aprenda. Pero si Dios te metió, no te va a faltar nada, oye lo que estoy diciendo porque nunca le faltó nada a Israel..

Quizás tu economía está seca, quizás estabas viendo tu tierra seca. La tierra seca por más que uno siembre no da fruto. Dios te la va a cambiar en un manantial. Eso es una promesa. Creamosle al Señor. 

Salmo 107:36 “Al pueblo que había pasado hambre, lo dejó vivir allí, y ellos construyeron grandes ciudades.”

El hambre fue para construir grandes ciudades. Yo no sé el hambre que pasaste o la situación, pero Dios te llama a construir grandes ciudades.  

Salmo 107:37 (BLS) “Sembraron campos, plantaron viñedos, y tuvieron muy buenas cosechas.”

Siembra para cosechar porque Dios ha puesto a Su pueblo en Gosén.

Salmo 107:38 (BLS) “Dios les dio Su bendición, y ellos tuvieron muchos hijos y sus ganados se multiplicaron.”

Eso te habla de abundancia en tu familia, abundancia de todo tipo, tu familia bendecida, hasta nietos, bisnietos y de todo porque Dios lo multiplica.

Salmo 107:41 “A la gente pobre Dios la saca de su aflicción y hace que sus familias aumenten como sus rebaños.”

La pobreza no está fuera, está en la mente de la persona, pero el Dios tuyo está en el corazón y es más grande que cualquier pobreza. Es el tiempo de entender que si te tocó nacer en un lugar pequeño, Cristo nació en lo pequeño para volverlo grande. Si te tocó nacer en un lugar pobre, Dios nació en ese lugar para hacerlo próspero. Eso es la Palabra de Dios.

Salmo 107:42 “Cuando la gente honrada ve esto, se llena de alegría; pero los malvados se quedan callados.”

Porque va haber gente que va a ver esto en tu vida y el que es bueno se va alegrar, y el que es malo calla la boca. El que te cuestionó, el que murmuró, el que te dañó, Dios le va a callar la boca para que entiendas que tú estás en Gosén, y Dios hace diferencia entre el Hijo de Dios y el que no lo es. Por eso es que la puerta está abierta y si esta gente está oyendo que Jesús está a la puerta, ve y deja que te salve.

Salmo 107:43 PTD “¿Quién es sabio? El que tiene presente estas historias y entiende el fiel amor del Señor.”

No es por lo que tú y yo somos, es por lo que Él es. Él es fiel y verdadero. El fiel amor de Dios.

Salmo 107:43 NVI “Quien sea sabio, que considere estas cosas y entienda bien el Gran Amor del Señor.”

Señor hoy entiendo Tu gran amor. Hoy lo comprendo. Hoy puedo decir gracias Señor por haber escogido este culto. Gracias Señor por haber venido a tu casa. Gracias porque Tú me has mandado esta Palabra para que yo hoy la tenga presente.

Señor Tú eres fiel y entiendo Tu gran amor.  Aquí está mi vida, yo te creo. Yo entiendo Tu fiel amor Señor.

Aquí está mi vida, visitala, tócala Señor. Gracias porque soy redimido de Jehová, soy redimido del poder del enemigo. No tiene derecho y ahora voy a comenzar a ver Tus promesas en mi vida.

El clamor es lo que desata, estando en angustia clamé. En mi vida, mi casa, mi provincia, mi familia, Señor proclamamos el señorío de Cristo en el cielo y en la tierra, proclamamos a Jesús Rey y Señor de nuestras vidas, de mi casa. Señor voy a sembrar y la cosecha será grande en el nombre de Jesús. Creemos que este mes que se le llama mes de la patria, hoy el señorío de Cristo se establece sobre este país, en el cielo, en la tierra, en nuestra familia, en cada provincia. 

Señor rompe cadenas, rompe prisiones en el nombre de Jesús. Soy libre, soy libre, soy libre. Somos los que hemos escapado del poder del enemigo para estar en Gosén y darnos Tu Victoria. Señor te amamos, te amamos. Levanta tus manos y dile que le amas. 

Apóstol Fernando Ortiz