page-header

LLAMADOS CONFORME A SU PROPOSITO: Herederos bendecidos para ser bendición

PRÉDICAS

La Biblia nos habla de que en Cristo somos herederos y heredamos bendición, pero nuestro anhelo debe ser que esa bendición nos permita ser de bendición a otros.

La escritura nos muestra que tú y yo fuimos llamado para ser bendición, muchos de nosotros ignoramos que ese llamado puede ser como le ocurre a personas que son herederos y no lo saben, ignoran su herencia, otros son niños y no la pueden manejar.  ¡Pero que bueno es conocerla, manejarla, y cuando la manejes y la tengas, tu puedas ser de bendición para otros!

Génesis 24:1 “Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo.”

Un día Abram tomó una decisión, Dios le dijo: Deja tu tierra y tu parentela, y ve a la tierra que Yo te mostraré. Abram obedeció y había sido bendecido en todo, pero le faltaba algo que no se había cumplido.

Tenía bueyes, ovejas, vacas, siervos, pero le faltaba un hijo. A los cien años Dios le permitió tener ese hijo y a su esposa Sara a los noventa, mostrándonos que cuando Dios promete algo, lo cumple, a pesar de que los hombres lo retrasemos. Porque él retrasó esa promesa cuando se metió en el camino de la desobediencia, y se metió con Agar y tuvo un hijo de la carne, no por voluntad de Dios. Eso retrasó por catorce años su promesa, sin embargo, lo que Dios promete, lo cumple y lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.

ABRAHAM FUE BENDECIDO POR DIOS CUANDO ENTRÓ POR LA PUERTA DE LA OBEDIENCIA

Abraham fue bendecido en todo, pero ¿Cuándo abrió esa puerta?

Génesis 12:1 “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.”

Acuérdate que Jehová le había dicho Abram y luego lo transformó en Abraham.  Abram quiere decir padre enaltecido, Abraham: padre de multitudes.

La obediencia es la puerta que Dios nos abre para que dejemos de ser enaltecidos, orgullosos, vanidosos, pedantes, y esa obediencia nos mete a la puerta de bendición, donde nos llaman Abraham: padre de multitudes.

Jehová le habló que dejare. Observa que la obediencia primero es deja, y luego tubo que tener una obediencia muy particular: quita el prepucio, quita lo que hiciste en la carne.  Entonces hay momentos de dejar, y hay momentos de quitar.  La obediencia tiene etapas, pero lo importante es que Abraham había sido bendecido en todo; sin embargo, a través de la obediencia, Dios le dio lo más importante y fue a su hijo Isaac.

Génesis 12:2  “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.”

Esa promesa se la había dado cuando tenía setenta y algo de años, y ahora habían pasado casi treinta años y Dios se la quería cumplir.

Génesis 12:3 “Y Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”

Aquí es donde comienza. Al que no tenía familia, porque cuando Dios le dio esa promesa, no tenía hijos, ni siquiera a Ismael que fue hijo de la carne, Dios le habló de que serían benditas en él todas las familias de la tierra.  Es aquí donde quiero hacerte ver, que cuando Dios tiene un plan, te habla de cosas que uno no tiene, y lo que fue tu carencia, Dios lo convierte en tu abundancia.

La bendición tiene etapas, porque Dios te bendice a ti, luego con esa bendición bendices a tu familia, pero después con esa bendición bendices a otras familias, y luego con esa bendición bendices a tus generaciones, porque Dios no es Dios de momentos, Él es un Dios de etapas y de generaciones.

Génesis 24:35 “Y Jehová ha bendecido mucho a mi amo, y él se ha engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.”

La misma gente reconocía que Abraham había sido bendecido por Dios. Recordemos cuando mandó a su criado más antiguo a buscar esposa para su hijo, y él encontró a Rebeca y le dijo:  Jehová ha bendecido mucho a mi amo, y Él se ha engrandecido y le ha dado vacas, ovejas, siervos, camellos y asnos.  Es importante destacar, que aunque el criado tenía testimonio de que su amo había sido bendecido, no dijo que era porque tenía habilidades en los negocio o porque sabía manejar sus finanzas, no, todos reconocían que Jehová había bendecido mucho a su amo.

El bendecido por Dios va a reconocer que todo lo que tiene Dios se lo ha dado, pero no se lo dio para su ego, para engrandecer su reino, sino se lo dio para compartirlo, para ser de bendición a su familia, a otras familias y para generaciones.

ISAAC ES BENDECIDO AL ENTRAR POR LA PUERTA DE LA OBEDIENCIA

 

La bendición nuestra, bendice a las generaciones

Al ser bendecido Abraham, su hijo también fue bendecido. Ustedes saben que luego que Dios le dio su hijo a Abraham, se lo pidió y luego se lo devolvió bendecido, pero ahora viene la etapa de que ya el hijo, Isaac, repita. En el tiempo de Abraham hubo una época de hambruna.

Génesis 26:1-2 “Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar.  Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré.”

Isaac ya había crecido, pero hay situaciones cíclicas, o sea, que se repiten. En la época de su padre hubo hambre, y también se presenta en el tiempo de Isaac.  Recuerda que en el tiempo de Abraham hubo hambre, y fue enviado a la tierra prometida, pero él no consultó a Dios y descendió a Egipto, además diciendo que su esposa era su hermana.  Casi faraón toma a “su hermana” hasta que se dio cuenta. Dios le estaba diciendo: ¡No repitas la misma historia! ¡Que la necesidad no te lleve a Egipto! este representa el mundo. ¡No hagas lo mismo que hizo tu padre y ve a la tierra que Yo te mostraré!

Aquí comienza una puerta de obediencia, porque vino Isaac y no se fue a Egipto. Isaac abrió una puerta de bendición porque obedeció, solo que lamentablemente fue parcial, porque habitó en Gerar, pero observa que falta de confianza, dijo de su esposa: ella es Rebeca mi hermana, mintió también igual que su padre.

Hay momentos en los cuales podemos obedecer y disfrutar de esas puertas de bendición, porque cuando uno obedece abre puertas de bendición. El obediente, Cristo, fue obediente hasta la muerte y muerte de Cruz. Obedeció y trajo bendición para nosotros, mas la desobediencia de Adán caído, trajo puerta de maldición a los hombres. La tierra trajo espinas y cardos, la multiplicación de los dolores en la preñez de la mujer, etc.

Hay puertas de bendición que la podemos empañar con la mentira

Génesis 12:10 “Hubo entonces hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para morar allá; porque era grande el hambre en la tierra.”

Se repite lo mismo, y Dios le dice: No repitas la historia de tu padre que cuando hubo hambre descendió a Egipto y de allí sacó a la criada llamada Agar.

Acuérdate que en el descenso a Egipto no solo fue retirado como extranjero indeseable por mentir, sino que también se llevó a una criada llamada Agar y luego su esposa la dio a Abraham y de ahí salió Ismael y la historia que conocemos.

Se repite la historia con Isaac y mintió diciendo que Rebeca era su hermana, temiendo que lo mataran, pero aun Dios tuvo misericordia.

Génesis 26:3 (NVI) “Vive en ese lugar por un tiempo. Yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tu descendencia les daré todas esas tierras. Así confirmaré mi juramento que le hice a tu padre Abraham.”

Dios lo mandó a la tierra de Gerar, ahora verás que quiere decir Gerar.  Dios permite que vayamos a ciertos territorios para que seamos procesados, pero también para crecer.

Génesis 26:4 (NVI) “Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y le daré todas esas tierras. Por medio de tu descendencia todas las naciones de la tierra serán bendecidas”

Ahora Le estaba hablando no solo de bendición para él, para su gente, para su familia, sino que la bendición de él sería de bendición a todas las familias de la tierra. Todavía hay una gran cantidad de la descendencia de Dios, de ese pueblo de Israel que bendice la tierra. De esa tierra han salido muchos premios Nobel en medicina, descubrimientos, inventos y en otras áreas, porque Dios permanece fiel, aunque su pueblo sea infiel. Aún hasta ahora continua Dios cumpliendo esa promesa.

Génesis 26:5 (NVI) “Porque Abraham me obedeció y cumplió mis preceptos y mis mandamientos, mis normas y mis enseñanzas.”

En otras palabras, obedéceme como tu papá lo hizo. Dios le está poniendo el ejemplo de su papá.  Le dice, si a tu papá lo he bendecido y le he dado todo, obedéceme tú, porque ahora es tu tiempo, ahora te toca disfrutar de lo que te corresponde, porque que te quiero bendecir para que seas de bendición para otros, porque este mensaje es de los bendecidos para bendecir.

Hemos heredado bendición porque en 1 Pedro 3:9 dice que fuimos llamados para que heredáramos bendición. Hemos heredado bendición en Cristo, no nos quedemos con ella, llevémosla a otros.

Génesis 26:6 (NVI) “Isaac se quedó en Gerar.”

¿Qué quiere decir Gerar? Significa círculo, combate, disputa, peregrinaje. Dios estaba queriendo decir: Quiero que habites en Gerar y desde ya Voy a poner un círculo alrededor de ti, voy a poner aún gente hostil, enemigos. Déjame decirte que Isaac se volvió hostil, que la gente de alrededor no lo creía, fue mentiroso, porque dijo que su mujer era su hermana, y Dios dijo que el que le pusiera la mano al él y a su mujer lo mataba, y eso creó un círculo de hostilidad y combate.  Hay momentos que nos tocan los Gerar de parte de Dios.

ES MI HERMANA; PORQUE TUVO MIEDO DE DECIR:  ES MI MUJER

 

Génesis 26:7 “Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; pensando que tal vez los hombres del lugar lo matarían por causa de Rebeca, pues ella era de hermoso aspecto.”

Al parecer Rebeca era muy bonita, muy agraciada. Te recuerdas que lo mismo hizo Abraham.  Isaac se arriesgó a que tomaran su mujer, pensando que aquellos lo matarían, y no estaban en Egipto, estaba en Gerar, pero siguió todavía metiendo mentiras. Mejor que me digan cuñado a que me maten. Pero luego lo vieron acariciando a su mujer y entonces le descubren aquella mentira.

Génesis 26:10 “Y Abimelec dijo: ¿Por qué nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras traído sobre nosotros el pecado.”

¿Qué te parece? El mismo rey pagano diciendo íbamos a pecar, íbamos a ser daño a mi pueblo, y todo por el temor de Isaac de que no lo mataran. Había una enseñanza para Isaac su temor lo llevó a mentir; sin embargo, ellos hubieran respetado si les hubiera dicho que era su mujer.

Génesis 26:11 “Entonces Abimelec mandó a todo el pueblo diciendo:  El que tocare a este hombre o a su mujer, de cierto morirá.”

Lo que fue su temor, hubiera provocado lo contrario si él le hubiera dicho la verdad, a su mujer la hubieran respetado, pero el temor nos mete en mentiras del diablo. ¿Cómo se sentiría esa gente?  Este es un falso, mentiroso, indeseable, igual que su papá que mintió en Egipto, no lo queremos aquí, y eso convirtió el ambiente en hostil. El temor hizo provocar la mentira, y el engaño provocó ser mal visto en esa tierra.

“La obediencia abre la puerta de bendición, mas la mentira daña el ambiente para disfrutarla”. (F. Ortiz)

SEMBRANDO EN TIEMPOS DIFÍCILES Y COSECHANDO AL CIENTO POR UNO

Es que ahora a Isaac le toca en Gerar la obediencia, a pesar de que le empañó ese ambiente hostil, Dios estaba con él, porque Dios bendice.

Génesis 26:12 “Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le ben.”

Acuérdate que era la tierra de Gerar, de ambiente hostil, del círculo, pero Dios le prometió estar con él.  El bendecido por Dios se atrevió a sembrar en ese lugar, a pesar del ambiente hostil, porque sabía que Dios le había prometido bendición.

Siembra no por las condiciones, acuérdate que había hambre y en momento de escases la gente se come la semilla. Siembra por los principios divinos, por la fe. Isaac sembró y cosechó ciento por uno. Sería que por cada mil pesos que invirtió ganó cien mil, eso es cosechar al ciento por uno, eso es la Gracia de Dios.

Y COSECHÓ AQUEL AÑO CIENTO POR UNO

 

Génesis 26:14 “Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.”

Aparte del ambiente hostil que había creado por la mentira, y por la orden del rey que no lo tocaran, le tuvieron envidia, porque ante la abundancia que Dios te ponga, siempre el filisteo va a tener envidia. Ante la bendición de Dios la gente siente envidia.

ISAAC SE FUE DE GERAR, PERO SE QUEDÓ A VIVIR EN EL VALLE

Génesis 26:15 “Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los filisteos los habían cegado y llenado de tierra”

Sabes que al tapar un pozo, ya no había agua, y ésta era indispensable para las tierras y los ganados. La envidia los hizo tapar los pozos, pero a Isaac no le importaba, el decía:  Dios me trajo a esta tierra, y hasta cierto punto es mi culpa por haber mentido, voy a buscar otro pozo, voy a perseverar, y le cerraban un pozo y le llamaban la contienda, y le cerraban otro y le llamaban pleito, pero él dijo: yo no me quedo en la contienda, yo no me quedo en el pleito, voy a seguir buscando pozo, hasta que encontró a Reobot, y dijo:  este es el pozo que Dios me ha dado, aquí no hay contiendas, ni hay pleitos, ahora Dios me da abundancia.

Cuando eres bendecido y la gente te cierra un pozo, no te detengas, sigue abriendo pozos, porque Dios tiene el pozo que es para ti. El bendecido no pelea, porque cuando Dios permite que una puerta se cierre, siete más serán abiertas.

Génesis 26:16-17 “Entonces dijo Abimelec a Isaac: Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho. E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí.”

Vete, salte de aquí le pudo haber dicho al rey, que él era más poderoso, con más dinero, y atacar a Gerar y quedarse con todo, pero cuando eres bendecido y sabes que Dios lo está permitiendo, sabrás que serás bendecido. Isaac se fue al valle. La biblia dice: todo valle sea alzado y todo monte sea bajado. El monte nos habla de orgullo y el valle nos habla de humildad.

Génesis 26:24 “Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo Soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque Yo estoy contigo, y Yo bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo.”

Observe, cuando se le apareció Dios, cuando tuvo la humildad de ir al valle, en lugar de estar peleando y en contendiendo. Evita el pleito, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos, dice la Biblia en Romanos 12:8, y esto le agrada a Dios. El bendecido será usado para bendición.

Cualquiera pudo haber dicho: yo dejé todas mis tierras donde estaba acomodado, para venir acá, pero miren lo que hizo:

Génesis 26:25 “Y edificó allí un altar, e invocó el Nombre de Jehová, y plantó allí su tienda; y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo.”

Quiere decir que levantó altar a Dios en ese nuevo lugar.  En cada una nueva etapa, adonde lleguemos, levantemos altar al Dios vivo.

El enemigo cree que te va a destruir, pero sigue abriendo pozos, Dios tiene algo más grande.  Pero él tenía que ser de bendición para esa gente.

Génesis 26:26-27 “Y Abimelec vino a él desde Gerar, y Ahuzat, amigo suyo, y Ficol, capitán de su ejército. Y les dijo Isaac: ¿Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros?”

Esas personas que lo echaron por envidia de esa tierra, vinieron a Isaac. ¿Por qué están aquí? Preguntó su parte humana, esta estaba dolida.

Génesis 26:28 “Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová está contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y haremos pacto contigo”

Vieron la actitud de humildad de Isaac de irse al valle, además pensaron que iban a ser felices, que las tierras iban a producir igual sin él. No, es que si Dios te bendijo, donde tu vayas esa bendición irá contigo. Acuérdate que la bendición estuvo con José en la cárcel, cuando estuvo con Potifar, porque cuando eres bendito de Dios, donde tú vas, la bendición que llevas, bendices los lugares.

Génesis 26:29 “Que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz; tú eres ahora bendito de Jehová.”

Ellos pensaban que él podía ir a atacarlos, como ya había sido bendecido. La gente que te atacó, que murmuró, que estuvo en contra, aquella que chismeó y murmuró en tu ambiente de trabajo en contra tuya y te sacaron, tú con humildad saliste y le dejaste a Dios el asunto, luego te verán y dirán: eres bendito de Jehová.

Reconocían la bendición, ahora hasta los enemigos van a reconocer que tú eres un hijo o una hija de Dios, pero para eso, no te debes meter en el campo de la mentira, debes estar en el campo de la humildad y la mansedumbre. No defendamos aquello que Dios puede permitir en un momento que nos acontezca, porque el Dios que me abre un pozo, lo puede secar para que nos movamos a algo más grande, como le hizo a Elías.

Génesis 26:30-31 “Entonces él les hizo banquete, y comieron y bebieron.  Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; e Isaac los despidió, y ellos se despidieron de él en paz.”

Unas personas que lo habían echado antes, él no les dijo: fuera, se van de aquí sin comer, ese es su castigo, que me importa. Hizo un pacto de paz y les hizo un banquete. Ahí se cumple lo que Jesús dijo: orad por los que os maldicen, bendecid a los que os ultrajan.  Ahí es donde estaba teniendo una naturaleza de Dios.

Al principio él dijo: ustedes me echaron, pero los otros reconocieron que era un bendito de Dios, y luego comparte su bendición, porque una bendición es de Dios cuando tienes con quien compartirla. Aun Jesús cuando estaba en la mesa, el que le entregaba mojaba el pan en Su plato, y aun así lo permitió.

Ellos se fueron bendecidos, porque somos bendecidos para bendecir, reconocieron que este Dios de Abraham era un Dios que bendecía. Jesús murió bendiciendo en la cruz del calvario.

Génesis 26:32 “En aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y le dieron nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le dijeron: Hemos hallado agua.”

El día anterior había pasado que la gente lo reconocieron como bendito de Dios, les hizo un banquete y compartió la bendición. Eso hacemos cuando tenemos la naturaleza de Cristo, pero al otro día hallaron agua, pero mira que agua:

Génesis 26:33 “Y lo llamó Seba; por esta causa el nombre de aquella ciudad es Beerseba hasta este día.”

Beer=Pozo; Seba= siete.  La ciudad de los siete pozos. Ese es el Negueb, tierra seca y árida, ¿Puede servir para algo? Encontraron el pozo cuando él actuó como Jesús. En esa zona que es super árida, el Instituto Beerseba creó la tecnología del riego por gota, porque esa bendición de Isaac aún sigue permanente por los siglos. Israel es el país número uno en reciclar agua.  Esa bendición vino de un hombre que con su bendición bendijo a otros.  Las aguas salinas las han vuelto dulce.

Concluimos con las palabras de Jesús:

LA OBEDIENCIA, LA HUMILDAD, LA MANSEDUMBRE Y EL PERDÓN ABREN LA PUERTA DE LA BENDICIÓN

Mateo 5:38 “Oísteis que fue dicho:  Ojo por ojo, y diente por diente.”

Isaac pudo haber dicho: A mí me echaron, yo los voy a echar; a mí no me dieron nada, yo no doy nada. Pero él actuó bajo la naturaleza de Dios, porque había tenido un encuentro con el Dios vivo. Todas las promesas dadas a Abraham, se las dieron en su simiente que era Cristo. No importa raza ni color, nosotros somos descendientes de Abraham, no por la carne sino por las promesas que Dios le dio.

Mateo 5:39 “No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra”

Esa gente había herido en la mejilla a Isaac, pero él puso la otra la mejilla sinedo humilde.

Mateo 5:40 “Y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa”

Isaac se fue, le dejó sus tierras. Si Israel hubiera aprendido esto. Existen muchos territorios que era de árabes, palestinos e Israel los obligó a salir de algunos, muchos salieron y le echaron sustancias en la tierra para volverlas infértiles, ellos no actuaron como Isaac, y todo eso hace que la gente se vuelva un enemigo más terrible, pero ya ellos se hicieron amigos.

Mateo 5:44 “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y persiguen”

Mostrar el amor de Dios, ese el Evangelio.

Mateo 5:45 “Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.”

Hay momentos en los cuales, como que nos vienen deseos de pagar con el mal con el que no han pagado, pero dice la Biblia: paga con el bien el mal.  Cuando Dios le da la gracia de vivir, si tiene que dejar cosas, déjalas y Dios te va a premiar y te abrirá un pozo más grande.  Un hombre tomó la decisión de irse a un valle, en lugar de quedarse peleando, y ahí encontró su pozo. En ese lugar te dará tu Beerseba.

En el momento en que cedo, aparentemente estoy perdiendo en la tierra, pero estoy ganando en el cielo.  Te bendigo para que comiences a producir, y disfrutes esa bendición, y seas heredero bendecido para que seas de bendición.

Apóstol Fernando Ortiz