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LIBRES DE AFLICCIONES

DABAR DE DIOS

«…lo libró de todas sus aflicciones. Le dio sabiduría y lo hizo ganarse el favor del faraón…»

Hechos 7:10a (DHH)

¿De quién nos estará hablando aquí el Señor? Al escuchar de faraón ya podemos imaginar que fue alguien que vivió en Egipto, además nos da otra pista, no solo vivió sino que fue un tiempo difícil en la vida de este personaje, pero Dios evidenció Su gracia hacia esta persona y lo rescató, no de una, no de varias, sino que dice “de todas” sus aflicciones. Y ya muchos sabemos que está haciendo referencia al patriarca José, quien a pesar de todas las situaciones difíciles que vinieron a su vida, no hubo queja en su boca, no se peleó con Dios, no se apartó de Él, y la consecuencia de ello se notó, las personas podían ver y reconocer que la mano de Dios estaba con Él. Esto es tremendo, porque hoy en día, la mayoría de las personas piensan que el favor de Dios está con alguien cuando le va bien y muy pocas veces piensan que Dios está con una persona cuando pasa dificultades, sin embargo, quienes rodeaban a José veían a Dios en medio de las dificultades que experimentaba, ¿por qué? Simplemente porque él mantuvo una vida que reflejaba su confianza en Dios, su amor hacia Él y su deseo de agradarle. José siempre pudo ver los detalles de amor de Dios y Su cuidado a pesar de. Por lo tanto, llegó el momento en que Dios recompensó todo esto, cuando había alcanzado la madurez para asumir el llamado que Dios había establecido para él, pero antes, lo libró de todas y cada una de las aflicciones que llegaron a su vida. Definitivamente, las dificultades nos hacen crecer, como hicieron crecer, madurar y dar fruto a José.

¿Qué vamos a hacer frente a las dificultades? ¿Quejarnos? ¿Pelear con Dios? ¿Sentir que no hemos hecho nada para merecer lo que nos pasa? ¿O vamos a crecer a través de ellas y vamos a pasarlas confiando y viendo a Dios como un Dios de propósitos que busca crecimiento, madurez y fruto en nuestras vidas? Nadie dijo que es fácil gozarnos en medio de la prueba, pero ser agradecidos nos ayudará a evidenciar que la mano de Dios está sobre nosotros y nos librará de ellas. Recordemos, aunque todo parezca mal, ya vendrán tiempos mejores para los que creen en el Señor (Génesis 45: 5), solo confiemos y no dejemos de ver Su fidelidad. Que las dificultades no nos roben el gozo de ver Su gracia sobre nuestras vidas.

Oración

Señor, aunque muchas veces no Te vea o no Te sienta, aunque todo esté muy oscuro, tengo la certeza que estás a mi lado, me acompañas y me guías poco a poco hacia la salida para librarme y llevarme nuevamente a Tus verdes pastos.. Quiero mantener un corazón agradecido para apreciar Tu multiforme gracia a través de cada una de ellas, en el Nombre de Jesús, ¡amén!

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