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LIBRADOS DE LAS GARRAS DEL ENEMIGO

DABAR DE DIOS

“¡El mismo Señor que me rescató de las garras del león y del oso me rescatará de este filisteo!…”

1 Samuel 17:37 (NTV)

En tiempos difíciles, podemos experimentar momentos en los cuales podemos llegar a dudar y pensar que Dios no podrá librarnos de lo que estamos viviendo. Sin embargo, es en esos momentos en los cuales la fe es alimentada por el oír y el oír la Palabra de Dios. En las Escrituras encontramos varias historias en las cuales Dios libró a otras personas. Por ejemplo a Daniel del foso de los leones y a los amigos de Daniel del horno de fuego y así podemos seguir nombrando muchos otros. Lo importante es que en momentos de oscuridad, donde llegamos a pensar que Dios no nos librará, traigamos a memoria aquellos momentos en los cuales Dios nos ha librado, tal y como lo hizo David. David iba a enfrentar a Goliat, era un gran enemigo, un gigante; ante esta situación difícil, David trajo a memoria aquellos días en los cuales Dios le había librado del oso y del león; por lo que pudo confiar en que igual que en esas ocasiones, Dios le daría la victoria en esta. Esa es la clave para nuestra vida, cuando nos encontremos pasando momentos en los cuales tengamos que afrontar grandes dificultades, recordemos aquellos en los que Dios nos dio la victoria y creamos confiadamente, que Dios lo hará nuevamente, pues Él no cambia.

Oración

Señor, gracias porque Tú liberas a Tus hijos en medio de cualquier circunstancia, como lo has hecho en otros momentos. Vez tras vez has librado a Tus hijos de pruebas y tentaciones. Sé que tienes el poder de librarme, pues eres Dios Todopoderoso. Sé que actuarás en Tú tiempo, pues conoces el momento y el método perfecto para hacerlo. Tú eres más grande que cualquier problema que pueda venir a mi vida… ¡Confío en Ti! En el nombre de Jesús, ¡amén!