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“Levantándonos para conocer y entender la Gracia de Dios. Lo que Yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después. #2”

PRÉDICAS

¿Quién de nosotros podrá decir que entiende a cabalidad lo que Dios está haciendo? Muchas cosas que acontecieron en un momento determinado, uno no las entiende. Pero después, cuando pase el tiempo dirá: Ahora entiendo porque Dios me cerró esta puerta, ahora entiendo porque Dios me la abrió después.

Pero lamentablemente, en el momento cuando están haciendo el pan, ¿el pan podrá entender su proceso para poder llegar a ser pan? Cuando está el trigo sembradito, las espigas maduras, y viene el momento que pasan la hoz, el momento de la cosecha, luego sale el grano con una pajita y entonces lo ponen en el zarandeador y el trigo comienza a chocar con otro trigo. Nos pusieron para que nos choquemos, pero en el choque y en la brisa se va saliendo el tambo, la pajita y entonces al final de cuentas, las zarandas son para que se vaya la paja y quede el grano de trigo limpio.

Lo hermoso es cuando está el grano de trigo bien limpio, dice: Aleluya. Ya ha pasado por procesos y está metido en un saco, y de repente lo llevan a un molino y lo empiezan a moler. ¿Qué dirá el grano de trigo cuando lo están moliendo? y entonces lo vuelven harina. 

Cuando es harina, dice: Aleluya. Ya blanquita, hermosa, y en ese momento le echan un poquito de agua, aceite, de sal y comienzan a amasarlo, es el proceso para llegar a ser pan. Pero en el amasado, en esos apretones, ¿qué dirá la masa cuando la están apretando? y sin embargo, es para bien.

Luego ya lo preparan y lo meten al horno calentado, ¿qué dirá cuando está metido en el horno? Pero al principio, el grano de trigo tiene un olor mínimo, pero cuando se amasa se siente más el olor, y cuando se mete al horno se siente aún más. Cuando está terminado, sale el pan y dice: Aleluya, soy pan, pero alguien dice: Yo lo quiero con mantequilla y entonces lo cortan, y le ponen mantequilla y va para el horno otra vez ¿Y el pan en su proceso final entenderá que cada detalle era para llevarlo a ser alimento y bendición?  El mismo Pan de vida pasó por ese proceso.

Recordemos lo que Jesús le dijo a Pedro cuando le iba a lavar los pies. 

Juan 13:7 “Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.” 

Cuando el Señor comenzó a lavarle los pies a los discípulos, al último que se los lavó fue a Pedro, sólo que las mesas que conocemos son rectangulares o redondas y las mesas en Israel en ese entonces eran en forma de V y eran pequeñas, como en el medio oriente. En ese tipo de mesas el invitado especial se sienta en donde está el vértice, en la punta, y los otros alrededor. Ponen unos cojines, se sientan y los pies quedan hacia atrás, y por eso es que la mujer que derramó el perfume a los pies de Jesús cuando entró le comenzó a lavar los pies por detrás (Lucas 7:37-38).

Al que le hubiera tocado lavarle los pies a los otros era a Pedro, pero como no lo hizo, El más Grande lo hizo. Jesús le había lavado los pies a los otros discípulos, pero cuando llegó a Pedro, él no se los quería dejar lavar.

¿Qué fue lo que Pedro entendió después? Pedro fue el de los doce que negó al Señor. 

Mateo 26:33 «Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.”

¿Cuál era el problema de Pedro? que Pedro pensaba que era clase aparte, que todos fallan menos él. Era una vida insegura, que en el fondo manejaba prepotencia. Todos esos no sirven, yo sí, soy más que todos. Todos pueden fallar, pero yo jamás fallaré. Cuidado porque muchas veces Dios tiene que procesarnos, quitarnos paja para que nos quitemos lo orgulloso. Porque si bien no hacemos tal o cual cosa, es por la Gracia y la Misericordia de Dios.

Mateo 26:34 «Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.»

Jesús no miente.  Hay que tener cuidado, porque cuando Jesús dice, sabe por qué lo dice. 

Mateo 26:35 “Pedro le dijo: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.”

Entonces no solamente fue Pedro que negó al Señor, sino todos. El trato era para los doce, lo único que la Biblia dejó marcado el trato de Pedro, que era un trato sacándole un plato aparte, porque era el único que tenía la revelación de Dios de que Jesús era el Hijo de Dios, porque Jesús preguntó: ¿quién dicen los hombres que Yo soy? Y Pedro dijo que Él era el Cristo, el Hijo del Dios viviente y el Señor le dijo: Bienaventurado Simón, hijo de Jonás, porque eso no te lo reveló carne ni sangre, sino Mi Padre que está en los cielos. 

Todos los discípulos negaron al Señor, el trato era con todos.

Siempre se piensa que la zaranda fue sólo para Pedro. La zaranda es para separar la paja del trigo. Porque dijo Jesús: ¿por qué están viendo la pajita en el ojo ajeno, y no ven la viga que ustedes tienen? Quiere decir que muchos de nosotros tenemos bastante pajita.

HE AQUÍ SATANÁS OS HA PEDIDO PARA ZARANDEAROS COMO A TRIGO

Lucas 22:31 “Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo”

Simón, Simón era Pedro, pero el zarandeo era para todos. Había un propósito. Jamás en el corazón de Dios hay maldad y mucho menos para Sus hijos.  

Tenía un propósito: Que cada día conozcamos la Gracia de Dios, porque cada día que conozcamos la Gracia de Dios, más creceremos en Él.

Lucas 22:32  “Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.”

Dentro de los doce, todos iban a ser zarandeados. Satanás los pidió, pero Jesús le dijo a Pedro que había rogado por él, para que su fe no le faltara.

¿Cómo lo miraba Jesús? Jesús lo miraba volviendo, no en ese momento, no en el momento de la negación. Conocemos personas que han negado a Jesús y que andan caídas. El propósito de todo en Pedro era que al volver confirmara a otros, a sus hermanos, a su gente.

Confirmar= sterizo (G4741) Fijar, afirmar en el sentido de dejar firme, de ser apoyo. Se usa para establecer, confirmar personas.

Entonces había un propósito. Una cosa es llegar y otra cosa es que te confirmen. 

Juan 13:7 “Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.” 

¿Y qué fue lo que Pedro entendió después? todo lo que entendió era para confirmar a sus hermanos. 

ERAN ENTONCES LOS DÍAS DE LOS PANES SIN LEVADURA

Hechos 12:1-2 “En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.

Dice que mató a espada al hermano de Juan. Herodes comenzó a perseguir a todos los cristianos, a maltratarlos, pero a Jacobo lo mató. Jacobo era uno de los doce y dentro de los doce, uno de los elegidos por Jesús. 

Mateo 17:1 “Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto”

Ellos eran columnas. Recuerde cuando Jesús resucitó la hija de Jairo, los únicos que permitió que fueran con Él fueron Pedro, Juan y Jacobo. En el Monte de la transfiguración, todos allá abajo y los únicos que lo vieron transfigurado fueron Pedro, Juan y Jacobo. A la hora de pedir oración en el Getsemaní, llamó a Pedro, Juan y Jacobo. Ellos eran dentro de los doce columnas en la iglesia del principio.

¿Cómo estaría el ánimo de toda la cristiandad? había muerto Jesús, sabían que estaba vivo, pero de repente la agarraron contra Sus seguidores y especialmente las columnas, y entonces mataron a Jacobo. ¿Y cómo estaría Juan que era su hermano? ¿y cómo creen que se sentiría Pedro? 

Hechos 12:3 “Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura.”

En la Biblia cada detalle lo inspiró el Espíritu Santo. Ahora simbólicamente son los días de los panes sin levadura. Los días de los panes sin levadura era que cada año se celebraba la fiesta. Durante siete días no podía haber nada leudado, nada que tuviera levadura, ni fermento en la casa; porque la levadura es figura del pecado. Un poco de levadura leuda toda la masa. Eran siete días de limpieza y hoy más que nunca Dios está limpiando Su iglesia, porque Él viene pronto.

Muchos pensamos que para ellos fueron fiestas rituales, pero para nosotros hay una enseñanza espiritual. Dios está queriendo que seamos panes sin levadura. No dice a los cuantos días de la muerte de Jacobo que fue que atrapó a Pedro. ¿Cómo cree que Pedro pasó esos días? Y eso es lo más terrible, no es lo mismo morir en el momento, a que pase el tiempo.

Hechos 12:4 “Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la Pascua.”

En la fiesta de la Pascua sacrificaban a un cordero y la familia se lo comía recordando la salida de Egipto, pero la última mesa del Señor que celebró fue antes de la Pascua. Todos los años era matar un cordero representativo de uno que iba a venir, que iba a cubrir los pecados, pero ese año el cordero fue Cristo. Cristo es nuestra Pascua que por nosotros fue sacrificado. Entonces Herodes dijo: Ya les maté a Jesús en la fiesta de la Pascua, ya lo vieron, pero están insistiendo de que Él está vivo. Ya maté a Jacobo y ahora voy a matar a Pedro después de la Pascua, para que cause mayor impacto.

Si hubiéramos sido Pedro, ¿cómo hubiéramos estado? todo estaba planificado para después de la Pascua. Si eran los días de los panes sin levadura, entonces eran siete días. No dice cuántos días, pero Pedro estuvo varios días metido en la cárcel.

Cuando la Biblia te pone detalles, hay una enseñanza. Dice que custodiaban a Pedro  cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, ¿que habla la Biblia con el número cuatro? los cuatro puntos cardinales. Lo que quiere quitar es lo terrenal, y enseñarnos lo celestial.

Hechos 12:6 “Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel.”

¿Tú dormirías sabiendo que al otro día te iban a matar?  No, a menos que él recordara: Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás después. 

Él tenía que comprender la Gracia de Dios. La comenzó a entender cuando terminó de negar al Señor y Jesús se volteó y lo miró, ¿con qué mirada lo vio?  ¿sucio, inmundo, pecador o con ojos de amor y misericordia? diciendo: lo que Yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo vas a comprender después, porque es necesario que esto pase, para que se te quite esa paja de autosuficiencia, de vanagloria, de orgullo, de falta de humildad, de mansedumbre, tienes que aprender a ser manso y humilde de corazón, cómo Yo. 

Entonces en ese momento, Pedro entendió la Gracia y luego cuando Jesús resucitó, les dijo vayan y díganle a mis discípulos que estoy vivo, pero díganle a Pedro que estoy vivo. Le mandó su email aparte. Lo que te quiero hacer ver es que Pedro entendió que no importaba lo que había hecho, el amor de Dios es más grande que nuestro pecado, el amor de Dios es más grande que cualquier cosa que hayamos hecho, si nos arrepentimos. 

Hechos 12:7 “Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.”

Muchos Pedros todavía que podemos estar durmiendo, encadenados hoy al mundo con dos cadenas y dos soldados; que podemos estar encadenados todavía a formas de pensar y actuar del mundo y el Señor ha permitido todo esto para que nos levantemos.  

La forma de despertarlo fue tocándole el costado. De las heridas de Jesús, la de los pies es para ir, la de las manos para hacer discípulos, y la del costado para que recuerdes tu origen. El hombre fue hecho del polvo de la tierra. Eva su compañera fue hecha del costado. A Jesús le hirieron el costado cuando estaba en la cruz del Calvario, le salió sangre y agua. Él estaba diciendo: Yo le doy permiso a la serpiente que se coma el polvo. 

El hombre fue hecho del polvo de la tierra. El hombre sin Dios se lo come el diablo, pero aquellos que adentramos en Su amor y Su amor entra en nosotros, no somos del polvo, somos carne de su carne, huesos de sus huesos y por eso le estaba diciendo: Tú no eres polvo, tú eres carne de mi carne y la serpiente no puede tocar carne de mi carne, huesos de mis huesos, si estás Conmigo, si estás en Mí, si Yo estoy en ti, no te va a poder tocar. Yo di una promesa que una vez vuelto, y aquí en la cárcel si te matan no vas a volver.

¿Por qué dormía Pedro? porque se recordó que Jesús le dio una promesa: Una vez vuelto confirma a tus hermanos. Cuando eras joven ibas adonde querías y otros te seguían, pero cuando seas viejo….y habrá visto en algún espejo que no estaba viejo. Él recibió que Dios le había dicho: Una vez vuelto, osea, puedo dormir porque no me voy a quedar aquí.

Levántate pronto. Este es el levantar de una iglesia que ha estado encadenada al mundo, a preceptos del mundo. Estamos en este mundo, pero no somos de este mundo. Es el tiempo de creerle a Dios, no porque no pasen cosas, pueden pasar, pero nosotros somos de los que aunque pasen, seguimos alabando y adorando y sabemos que eso va ayudar para bien.

Dios está permitiendo experiencias, cosas que uno no entiende, pero lo va a comprender porque el llamado es: Levántate, y cuando te levantes, te digo de parte de Dios, cadenas se van a romper. No era un levantar físico, tiene que haber algo espiritual en todo esto.

Hechos 12:8 “Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme.”

Cuando iban a la guerra, cuando iban a sembrar, usaban túnica, se apretaban el cinturón. Es el tiempo de ceñirte, es el tiempo de sembrar, es el tiempo de ir a la guerra, es el tiempo de actuar. Cíñete era cuando ibas a caminar, y vas a actuar. Es el tiempo de atar las sandalias, es el tiempo de predicar a Jesús, el apresto del Evangelio. Una iglesia tiene que tener sandalias puestas. No tienes que estar descalzo, porque la casa del descalzado, dice el Antiguo Testamento, era alguien que no cumplía con levantarle simiente al hermano mayor que había muerto. 

Hay un hermano mayor nuestro que murió y resucitó y se llama Jesús, y ahora hay que levantarle simiente. Predicar a Jesús, que vengan muchos hijos para la Gloria; átate las sandalias y pontelas. Hay que hablarle a las personas. Ya basta, la gente está jugando, hemos visto la dureza del corazón del hombre y esta situación de la pandemia está sacando del corazón del hombre versiones buenas, pero también versiones horribles, como la rebeldía, la necedad, y aunque nos da enojo, hay que orar por misericordia.

La iglesia necesita envolverse en el manto de la autoridad de Jesús. Pedro se quitó su ropa cuando pensaba que Jesús estaba muerto, pero cuando Jesús les dijo: Hijitos tenéis algo de comer y entonces dijeron: Es el Señor y cuando Pedro vio que era el Señor, dice que se puso la ropa porque ya se la había quitado. La iglesia necesita ponerse la ropa, ponerse el manto de la autoridad de Jesús y seguirlo, no seguir doctrinas ni mandamientos de hombres.

A Pedro se le rompieron las cadenas, la puerta de la cárcel se abrió y ninguno de los soldados se dio cuenta. Cuando salió de la cárcel había una puerta mayor y se abrió de par en par. Cuando él estaba afuera dijo: Ahora entiendo que el Señor mandó Su ángel y se preguntó dónde podrían estar los hermanos reunidos, pensó que tenían que estar orando, seguro en la casa de la mamá de Juan Marcos, en la casa de la hermana María; y ahí estaban reunidos. 

Hechos 12:12 “Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.”

La iglesia ante los problemas no ve problemas, ve la oportunidad de orar juntos y ver la Gloria de Dios. La oración del justo puede mucho.

Hechos 12:13 “Cuando llamó Pedro a la puerta del patio, salió a escuchar una muchacha llamada Rode,”

Rodé quiere decir rosa fragante. Es el equivalente en el Nuevo Testamento a la rosa de sarón. 

Hechos 12:14 “La cual, cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo dentro, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta.”

Salió corriendo en lugar de abrirle la puerta. ¿Le costó al Señor romperle las cadenas? ¿Le costó abrir la puerta de la cárcel? ¿Le costó abrir la puerta de hierro que daba a la ciudad? ¿Cuál fue la puerta que más costó que se abriera? La de los discípulos. Rode, la rosa fragante, la adoración, la alabanza, la intercesión, el clamor, pero muchos estamos tan emocionados que no le estamos abriendo la puerta. Le habían dicho a Pedro que cuando volviera los iba a confirmar, al ver como el Señor lo salvó de la muerte, custodiado, con máxima seguridadí. 

Hechos 12:15 “Y ellos le dijeron: Estás loca. Pero ella aseguraba que así era. Entonces ellos decían: ¡Es su ángel!”

Porque a veces nos cuesta entender que Dios lo puede hacer. Ellos pensaban que era su ángel, que se murió, que ya lo mataron.

Hechos 12:16 “Mas Pedro persistía en llamar; y cuando abrieron y le vieron, se quedaron atónitos.”

Hay Pedros que han sido procesados o estamos siendo procesados para confirmar a otros. Yo te vengo a decir que Dios es real. Cuando Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?  Hay  momentos en que uno no entiende lo que Dios está haciendo, pero lo va a comprender después.

Hechos 12:17 “Pero él, haciéndoles con la mano señal de que callasen, les contó cómo el Señor le había sacado de la cárcel. Y dijo: Haced saber esto a Jacobo y a los hermanos. Y salió, y se fue a otro lugar.”

Es tiempo de testificar, porque él tenía que confirmar a sus hermanos. 

Lucas 22:32  “Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.”

Cuando lo vieron esos hermanos que estaban orando, cuando lo vieron vivo, que Dios lo sacó sobrenaturalmente de la cárcel, quedaron confirmados. Dios está buscando Pedros, por eso permite situaciones, para fijar, dejar firme, para ser apoyo, para establecer, para confirmar a personas. Lo que te ha pasado a ti no es producto de una casualidad, hay un plan, porque tú vas a testificar que el Dios en que crees te proveyó de comida cuando no había y en los momentos en que todos me decían imposible, no se puede, Dios lo hizo. Dios lo ha hecho en situaciones donde nadie lo ha hecho.

Juan 13:7 “Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.” 

¿Para qué sirvió Pedro? ¿Sólo para confirmar a los discípulos en ese momento? ¿Cómo quedarían esos discípulos al verlo vivo? Dios permitió que Jacobo muriera con un propósito, a Pedro lo sacó de la cárcel y Juan llegó a la edad adulta, ya un anciano y su premio fue que la mandaron a Patmos. ¿Qué cree que le diría el diablo a Juan cuando ya estaba a punto de irse a la isla de Patmos? pudo haberle dicho: ¿De qué te sirvió dejar tu vida, andar todo ese tiempo con Jesús para irte a una isla rocosa, desierta? Ya anciano, estás acabado, se terminó todo. 

El diablo diría todo eso y más, pero la Biblia dice que cuando él llegó a Patmos, no llegó llorando, ni frustrado, ni amargado: Estaba yo en el Espíritu, dice la Biblia. ¿Y sabe por qué estaba en el Espíritu? porque él recordó que Dios usó a Pedro para confirmarlos en aquel momento que Jesús estaba vivo. Dios usó a Pedro para confirmarlos cuando los sacó de la cárcel de forma que sólo Él lo sabe. Dios usó a Pedro para mostrarles la Gracia, que el Dios nuestro perdona y da Gracia y te permite ser un portador de Gracia. Y si lo hizo con Pedro, lo puede hacer con nosotros.

¿Usted sabe los campos de siembra que hay? Mi cuerpo, mi familia, la congregación, el campo del Espíritu. El que siembra para su carne de su carne segará corrupción, pero también se siembra para el Espíritu ¿Y qué es sembrar en el Espíritu?

Mucha gente evoluciona y la Palabre dice que a los que a Dios aman, todo coopera para bien; pero pensamos que el bien es sólo para nosotros. Lo que Dios hizo con Pedro no era solamente para él, era para confirmar a sus hermanos, era para otros. Le sirvió a Juan, le sirvió a otros para hablar de la Gracia.

Nuestro Dios perdona y justifica en Cristo Jesús. Nuestro Dios, si uno se arrepiente, más grande es Su amor y Su misericordia que nuestro pecado. Si hay alguien que quiere conocer a Cristo, que ya está aburrido del pecado, que ya está aburrido de la religión, este es tu momento de decirle: Jesús, entra a mi corazón, sálvame, te entrego mi vida, te acepto como Señor y Salvador, te reconozco como mi Rey. 

Siente ese abrazo de Dios. Él te dice que lo que está haciendo tú no lo has entendido todavía, pero estás siendo preparado/preparada para que cuando vuelvas confirmes a tus hermanos. No has entendido todavía el por qué de todo ese trato. Es para que aprendas a vivir por fe y a depender y cosas que hay en ti que no sabías van a salir. Las malas se irán, las buenas van a crecer y vendrán nuevas. Dios lo va a usar para confirmar a otros, pero lo que está haciendo no lo entiendes ahora, lo vas a comprender después. Reciban esa bendición hermanos de parte de Dios.

Tenemos tantas cosas, tanto afán y Dios hoy te llamó a estar con Él para que te levantes,  para que una vez vuelto confirmes a tus hermanos. Si estás pasando por pruebas, recibe tu fuerza. Dios no te deja, Dios no abandona la obra de Sus manos.

En estos momentos el Señor está mandando una unción especial para aquellos que están sintiendo angustia. Puedo ver personas ansiosas, tensas, que les está costando dormir, que aún les está costando ordenar sus ideas; pero Dios te dice que hoy te imparte de una Gracia, que tú vas a confirmar a otros, que la gente te va a ver y te va a decir: pero ¿qué es lo que tú tienes? ¿Qué medicina estás tomando? ¿Qué vitaminas estás tomando? 

Yo no estoy descartando lo natural, que te preocupes de tu cuerpo, pero en este momento recibe esta unción que te hermosea el rostro, el aceite de la unción, recibe tu gozo. El gozo del Señor es tu fortaleza. Tú que estabas desanimado: Levanta tus manos, y en este momento desecha toda esa congoja, toda esa situación, todo eso que estás pensando, tu Dios no te ha abandonado. Esto es para crecer, no para decrecer.

Una vez más se cumplirá lo que hemos visto. Es que esto servirá para crecer y no para decrecer; servirá para vida y no para muerte; servirá para fortaleza y no para debilidad; servirá para que tú tengas fe y no incredulidad; servirá para abundancia y no para escasez; porque vas a tener la abundancia de conocer la Gracia de Dios, de vivirla.

Gracias Señor porque aunque yo no lo entienda, lo comprenderé después. Esto es para bendecirme y que cuando yo regrese, aquí hay gente que ya regresó, afirme a otros. Vas a afirmar a otros, y si estás en el proceso, no te sientas mal. Dios no abandona la obra de Sus manos. 

Pedro pudo dormir en la cárcel porque no le preocuparon las circunstancias de lo que venía. Había no solamente entendido que Dios estaba con él, había conocido a ese Dios.

Aquí hay gente que entiende que Dios está con él y hoy lo vas a conocer como el Dios que sana, el Dios que liberta, que fortalece, el Dios que provee, el Dios que te da ideas, el Dios que no te va a abandonar. Dios no abandona la obra de Sus manos. Recibe esa bendición, hermano/hermana, esa unción fresca en el Nombre de Jesús.

Apóstol Fernando Ortiz