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LA SUPERIORIDAD DE NUESTRO REY

DABAR DE DIOS

“Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; Cetro de justicia es el cetro de tu reino”.

Salmo 45:6 (RVR60)

El Salmista nos describe a un rey, pero no cualquier rey, pues éste tiene un trono eterno, por lo que sabemos que nos está hablando de Cristo, quien es Rey de reyes. Como todo Rey, Cristo tiene un cetro de autoridad, el cual es Su justicia. La justicia es uno de los atributos más  notables de nuestro Señor, incluso, uno de Sus Títulos o nombres lo enfatiza y  es Jehová Tsidkenu, el Señor es nuestra justicia. Él murió en la Cruz para declararnos justos e impartir Su justica sobre quienes creen en Él (Romanos 3:22). El castigo que merecíamos por el pecado, Él lo pagó y derramó hasta la última gota de Su preciosa sangre para justificarnos (2 Corintios 5:21), y que hoy podamos acercarnos confiadamente al Padre, pues el pecado que nos separaba, Él lo quitó de nuestras vidas. Este debe ser un motivo de gran gozo y agradecimiento, pues por Su obra en la Cruz, tú y yo tenemos hoy entrada al Lugar Santísimo para tener comunión con Él. ¿Conoces un Rey terrenal tan grande y poderoso que pudiera hacer esto? Solo Cristo tiene tal superioridad.

Oración

Bendito Rey, gracias por Tu justicia y por cumplirla para hacerme justo ante Dios por Tu sacrificio en la Cruz, fue allí donde fuiste condenado que me diste libertad… Gracias, mi Rey por extender Tu cetro de justicia hacia mi vida, ¡amén!

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