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INSTRUMENTO DE BENDICIÓN

DABAR DE DIOS

«Así que, aquel día, Jacob bendijo a los muchachos con esta bendición: «El pueblo de Israel usará el nombre de ustedes cuando impartan una bendición. Dirán: “Que Dios los haga tan prósperos como a Efraín y a Manasés”». De esta manera, Jacob puso a Efraín antes de Manasés».

Génesis 48:20 (NTV)

La Biblia nos habla sobre la importancia de la bendición, en especial la que proviene de los padres hacia sus hijos o de abuelos a nietos, también de alguien en autoridad sobre otra persona. ¡Es que en las palabras hay poder! Poder de vida o de muerte. Es nuestra elección cómo utilizarlas. Dios quiere que seamos instrumentos de bendición, Él quiere usarnos para que impactemos a otros de manera especial, y una de las maneras en que podemos hacerlo es a través de la bendición. La bendición establece una visión, un propósito, valor y dirección. En el Antiguo Testamento fue motivo de conflictos entre hermanos: Esaú y Jacob, luego podemos ver a Esaú rogando por ella a su padre. La bendición es valiosa y poderosa, ella establece propósito en la vida de quien la recibe. Jacob bendijo a Manasés y a Efraín, sus nietos, así como a cada uno de sus hijos, palabras que se cumplieron a lo largo de la historia en cada una de las tribus que de ellos saldría. Cambiemos nuestra forma de hablar y de ver. Solo así podremos bendecir a nuestros seres queridos y aún lugares, como nuestros trabajos, congregaciones, nuestro país. ¡Cambiemos nuestro lenguaje negativo (maldición), por bendición!

Oración

Señor, quiero ser instrumento de bendición  a quienes me rodean, pero necesito de Tu gracia para poderlos ver  como Tú los ves. Espíritu  Santo, ayúdame a hablar palabras de bendición que traigan vida en mi familia, amigos,  compañeros de trabajo, iglesia, en todo lugar a donde me lleves. Así como te llevaban a los niños para que los bendijeras y lo hacías, así quiero ser de bendición a otros, para Tu gloria. ¡Amén!