page-header

FUENTE DE VIDA

DABAR DE DIOS

“«¡Así acabarás, campeón de la violencia, pues no buscas refugio en Dios! ¡Y así acabarán los ricos, que sólo confían en las riquezas!» Por lo que a mí toca, siempre pongo mi confianza en el gran amor de Dios; yo, en su presencia, cobro vida como árbol cargado de frutos.”

Salmo 52:7-8 (BLS)

En esta porción de las Escrituras es contrastado el fin de aquellos que buscan a Dios, con el fin de quienes viven confiados en sus riquezas, poder y sabiduría. Definitivamente vivir en nuestras fuerzas no nos lleva a un buen final, por el contrario, nos llenará de orgullo y maldad. Es por ello que el salmista habla de la bendición que representa vivir conectados a  la Verdadera Fuente de Vida, Dios, quien nos creó y sopla Su aliento sobre nosotros. Al igual que nuestros celulares, necesitamos recargarnos continuamente si queremos cumplir con el propósito para el cual fuimos creados. La ilustración que nos da David es hermosa: cuando nos conectamos, al buscar y meternos en Su presencia, cobramos vida y seremos como esos árboles llenos de frutos, frutos que se dan como consecuencia de una relación íntima con el Señor y la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas. Si nos hemos estado alejando del Señor, este es el momento para hacer un alto, reflexionar, orar y buscar Su rostro. Hacer de Dios nuestro Refugio y vivir cobijados bajo Su sombra es más valioso que vivir rodeados solamente de riquezas materiales, las cuales no nos podremos llevar a la eternidad. Nuestra relación con Dios permanecerá por siempre y siempre.

Oración

Bendito y Amado Señor, mi Refugio y mi fuente de Vida; sin Ti, desfallezco. Solo en Ti está mi confianza. Mis éxitos provienen de Ti y solo de Ti, eres mi fortaleza. Te alabo por lo que has hecho y sigues haciendo en mi vida, Te adoro porque extiendes Tu misericordia hacia mi cada día, me llenas de vida para dar fruto y bendecir a otros, ¡amén!

Últimos Dábar