“dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” Efesios 5:20 (RVR1960)

Santo Domingo, D.N. En una noche de agradecimiento a nuestro Dios por las victorias vividas en el pasado año 2018, los hermanos se congregaron en el mes de diciembre para adorar y alabar al Señor dando gracias por Su misericordia y amor. Donde además, algunos hermanos nos comparten sus testimonios sobre Cómo el Señor obró en sus vidas en el año 2018 “Año de la Vida y en Abundancia”. Conoce sus testimonios:

Hna. Everling Núñez

Viaje con mi familia de vacaciones a un país por primera vez, estaba muy preocupada porque viajaba en avión con mi niño que tiene autismo, íbamos solos pues nadie nos iba a recoger. Al buscar alojamiento encontramos un hotel ubicado lejos del centro de la ciudad. Por lo que me preocupe y me arrepentí del viaje. Pero al día siguiente encontramos personas que nos guiaron. Pude ver la bendición de Dios, el cuidado de Dios. Y sobre todo como Dios permitió que mi hijo estuviera tranquilo en todo el viaje.

 

Hna. Agripina Nolasco

El Señor me trajo de nuevo a la vida. A una vida abundante. En julio fui operada de una Histerectomía donde salió aparentemente todo bien. Pero cuando llego la noche me dio un dolor muy fuerte. Los doctores me medicaban, el dolor se calmaba pero a los pocos minutos seguía. En una ocasión en la madrugada le oraba al Señor, oraba tanto que sentía experimentar el dolor de Cristo en la cruz. Pues yo decía: Dios mio, por qué me has desamparado. Al día siguiente  me atacó el dolor y yo ante el dolor vomité e hice una fuerza indebida, por lo que los médicos me diagnosticaron una hemorragia interna y mi doctor dijo que debía ser operada nuevamente. En ese momento sentí una paz, aquella paz que sobrepasa todo entendimiento. Pues no tuve temor, estaba confiada en el Señor.

Al concluir la cirugía desperté en intensivo, me pusieron dos pintas de sangre. Al salir de intensivo comienzo a sentir molestias en el pecho porque me aplicaron mucha sangre trasladándose a los pulmones así como líquido abundante. Pero el Señor se manifestó de una gran manera y se estabilizaron mis pulmones. Al llegar a casa declaraba con mi boca al Señor: ¡Tú eres el viviente que me ve, ayúdame a la recuperación!. Y así fue. Cada día veo la mano de Dios en mi vida. Dios es bueno y fiel.

Hna. Nica Javier

El Señor ha sido bueno siempre y ha complacido las peticiones de mi corazón desde que lo conocí. En el año 2018 pude ver la abundancia del Señor al complacer una petición que tenía de viajar a Estados Unidos para ver a mis familiares. De manera inexplicable el Señor me instó a hacer los procesos de visado a través de una hermana; pero yo no quería pues una vez lo intente y me negaron la visa por lo que las personas me decían que era por mi estado de soltera y como no ha cambiado la situación creí que no obtendría el visado nueva vez. Pero el Señor me insistió y  me ayudo en todo el proceso. Al llegar el día de la cita pedí oración y  fui tranquila, simplemente el las manos del Señor. Y de manera sobrenatural me dieron el visado. El Señor me proveyó el pasaje y pude comprender  que ÉL me llevó con grandes propósitos de oración e intercesión por mis familiares.

 

 Hno. Julio

Lo que puedo decir de Dios es que al conocerlo cambió mi vida, más cuando decidí entregarme a él, él cambió mi corazón y ha ido moldeando mi carácter al de Él, llenando mi corazón de su amor. Antes hacía las cosas sin saber por qué, perdiendo el tiempo y a la vez mi alma. El mundo se reía de mí, mas ahora Cristo vive en mí, cada cosa que hago es para agradar a Él, en agradecimiento de cómo me da la salvación sin merecerlo, aún fallándole, aún así permanece con su amor fiel y sabiendo que me da vida eterna, como dice Su palabra, que sólo a través de Él tenemos vida eterna.

Hna. Everling Núñez

Mi madre de 73 años tuvo una situación de salud, comenzó con una fiebre alta. Al llevarla al médico determinaron que tenía una bacteria que estaba pasando a su torrente sanguíneo. Al ver los doctores este cuadro en que su presión no bajaba, optaron de urgencia por ingresarla. Esto nos preocupó,  pero al día siguiente de repente mi madre y yo comenzamos a orar al Señor por su vida declarando que Dios cambiaría los diagnósticos y que su doctora le daría de alta y su presión se estabilizaría. A los pocos minutos de orar entró su doctora y confirmó todo lo que le habíamos pedido a Dios en oración.

 

Hna. Sony Angelina

Realmente cuando yo decidí seguir a Cristo, que le entregué mi corazón mi vida cambió de 360 grados en todo el sentido de la palabra, incluso yo tenía una relación tóxica y también eso cambió, o sea que sí yo he experimentado la vida y vida en abundancia. Después de eso el Señor nunca me ha dejado sola en el sentido de que nunca me ha hecho falta nada. Aunque a veces uno sienta como que no hay posibilidades de conseguir algo, pero siempre el Señor actúa para que eso se logre.

Hna. María Alejandra

Anteriormente yo decía que no hacía nada malo, que yo estoy bien y que me siento feliz, pero al yo descubrir las maravillas del Señor lo que Él ha hecho en mí ha sido maravilloso porque he sentido que ahora estoy completa, ahora estoy llena porque el Señor ha obrado en mí de una forma inexplicable. Ha sido grata la compañía y el acogimiento que estoy sintiendo cuando me congrego.