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¡DIOS, NUESTRO VENGADOR!

DABAR DE DIOS

«Viva Jehová, y bendita sea mi roca, Y enaltecido sea el Dios de mi salvación; El Dios que venga mis agravios, Y somete pueblos debajo de mí; El que me libra de mis enemigos, Y aun me eleva sobre los que se levantan contra mí; Me libraste de varón violento».

Salmo 18:46-47 (RVR60)

Dios nos proporciona salvación a través de Su Hijo Amado, salvación de una vida eterna que estaba condenada a pasarla fuera de Su presencia, alejados de Él. Ahora, por la obra y sacrificio de Cristo tenemos la seguridad de que pasaremos todos los días con Él. Pero no solo eso, Su obra no ha terminado, Él sigue salvándonos de las trampas del malvado, de nuestros enemigos que quieren destruirnos.  Pero necesitamos entregarle las situaciones de injusticia y no tomar la justicia en nuestras manos. Dios es Justo y solamente Él podrá aplicar la justicia verdadera y completa sobre aquellos que nos han hecho daño, sobre nuestros enemigos. Por todo esto, no debemos albergar deseos de venganza en nuestro corazón, debemos guardar nuestro corazón de lo malo para que podamos evidenciar el fruto del Espíritu Santo en nuestro caminar. No contaminemos nuestra tierra con estos sentimientos, sino permitamos a Dios obrar y levantar nuestra cabeza sobre aquellos que nos hacen daño y nos quieren ver destruidos. No alberguemos sentimientos negativos, tengamos la certeza que Él es muestro guardador y nos librará de nuestros enemigos, ¡Él es nuestro vengador!

Oración

Gracias Señor, porque Tú levantas mi cabeza cuando reconozco Tu autoridad, Tú eres mi cobertura, cuando confío en Tus caminos y en la forma en la cual lo harás. Gracias Amado Dios porque Tú eres mi vengador, en tus manos pongo toda mi vida, sabiendo que solo en Ti estoy seguro.  ¡Eres mi Señor! ¡Amén!

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