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El cristiano ante el inminente arrebatamiento

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Hay personas que adversan y dicen que eso del arrebatamiento es un invento, que eso fue una niña que tuvo un sueño de un arrebatamiento, que no existe, que eso es una mentira.  Eso no es así, la palabra de Dios, es la palabra profética más segura que hacemos bien en estar atentos, como antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca.

Muchos ignoran que el Señor está muy pronto a cumplir esa promesa.  En 1 Tesalonicenses habla de un arrebatamiento y dice que los muertos en Cristo resucitarán primero, luego nosotros los que hayamos quedado seremos transformados para ser arrebatados en las nubes para recibir al Señor.

 

Vendré otra vez y os tomaré a Mí mismo 

Juan 14:1  “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mi.”

Al igual que las cosas que estaban aconteciendo en aquel entonces, hoy muchos podremos turbarnos en un momento al ver esta situación de pandemia, un sistema de orden mundial que se está preparando, como todo está pasando a la luz de la Escritura y no nos sorprende. 

Juan 14:2 “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.”

Observe que Jesús está hablando que allá hay muchas moradas, que Él fue a preparar para ti y para mí. Permitame explicarle: en Israel, cuando un judío se comprometía para casarse, iba a  la casa del padre de la novia y construía una casa para que cuando él se casará llevar a la esposa a la casa. Así que el Señor te dice: en la casa de mi Papá hay muchas moradas, pero yo quiero ir a preparar una para cuando nos casemos, así que esto es promesa de Jesús, luego sigue diciendo. 

Juan 14:3 “Si me fuere os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde Yo estoy, vosotros también estéis.”

Aquí está dando una palabra el Señor y si lo que Él promete lo cumple, Él dijo que volvería otra vez por su esposa. Viene por un pueblo celoso, una virgen pura, para tomarla para Él, para cuando seamos arrebatados. La iglesia, la esposa del Cordero, la desposada, entendió que tenía que derramar aceite sobre su cabeza para que sus vestidos fueran blancos y si en algún momento se manchaban, hay un Abogado para con el padre, Jesucristo, y si tenemos comunión los unos con los otros, la sangre preciosa de Cristo nos limpia de todo pecado, o sea el que no lavó sus vestiduras y no las guardó, las tendrá que ir a lavar a la gran tribulación.

 

Entonces  ¿Qué hago mientras llega el arrebatamiento?  ¿Cómo me preparo?, ¿Cómo puedo tener esa gracia? En la antigüedad, el aceite representaba la unción del Espíritu Santo y entonces había cinco funciones primarias del aceite aparte de comerse: Ungir reyes, ungir sacerdotes, ungir profetas, para sanar enfermos y había un quinto uso, para ungir todos los utensilios usados en el servicio en el Tabernáculo. 

Ese aceite que se usaba en el Tabernáculo, era el mismo que se echaba sobre la desposada, era un aceite perfumado, para que le recordara que todo el tiempo tenía que tener blanco sus vestidos y cuando se casara tuviera ese aceite.  

El apóstol Pablo da directrices por el Espíritu Santo a la iglesia para prepararla, para que tengamos blancos nuestros vestidos, para ser la virgen pura, limpia y sin mancha. 

Vestios del Señor Jesucristo 

Romanos 13:11 “Esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.”

En aquel entonces Pablo hablaba de gente que tenía sueño, letargo espiritual, pero hoy más que nunca veo muchos cristianos dormidos, especialmente esta pandemia vino a dormir a muchos, ni siquiera se han congregado después de un año, con el  peligro que representa dejar de congregarnos como algunos tienen por costumbre, eso no lo digo yo, lo dice la Escritura, que no dejes de congregarte porque se pierde la costumbre y la costumbre es para que haya un aceite que descienda cuando adoremos juntos a nuestra cabeza que es Cristo, para que venga el buen óleo, y ahi envia Jehova bendición y vida eterna.

El aceite cae sobre el cuerpo de Cristo cubierto, pero también ahí es donde se Le busca en lo individual y ahí desciende ese aceite para que haya sobre nuestra cabeza y sean blancos nuestros vestidos.

Romanos 13:12 “La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.”

¿Cuáles son esas armas de la luz? La Biblia nos habla que nos vistamos con toda la armadura de Dios y te habla de escudo de la fe, de la Espada del espíritu, que es la palabra de Dios, te habla que todas  armas no son carnales sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas.  

Además, Id y haced discípulos a todas las naciones. La iglesia de hoy tenemos que tomar las armas de la luz para deshacer lo que está queriendo dañar, pero también la autoridad en Cristo para desatar en la tierra y desatar en los cielos.

Después del arrebatamiento, vienen siete años de ira,  eso es el Día de Jehová, día de oscuridad, día de tinieblas, pero Dios no nos puso para oscuridad ni para tinieblas, sino para alcanzar salvación,  por medio de Jesucristo. Tú y yo ya no somos de la noche, ni de las tinieblas, somos de la luz y somos del día, de Cristo para gloria de Su nombre.

Romanos 13:13  “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia”

Andar de día es no haciendo cosas raras, no robándose el cable, no pasando los semáforos en rojo, no violando la ley, respetando la autoridad, porque toda autoridad es puesta por Dios, todo eso es la parte práctica del Evangelio. 

Romanos 13:14 “Sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.”

Ropa que no le agrada al Señor.  Vestirse del señor Jesucristo, es vestirse de benignidad, de amor, de mansedumbre, templanza, contra tales cosas no hay ley. Eso es vestirme de Jesucristo.  No es irnos a extremos, sino que representemos a Jesús y que nos vistamos para cada lugar a dónde vayamos.

La degradación del primer día amor

Cantares 1:2 “!!Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino.”

Los dichos de Su boca es Su palabra. Cuando uno lee y dice: !Dios mío qué maravilloso cuando Tu palabra se hace vida! Por eso léela y vas a sentir los besos de Su boca, eso te enamora. Leamos la Palabra, porque mejores son Tus amores que el vino de la tierra, mejor que cualquier cosa es la presencia de Dios. 

Cantares 1:4 “Atráeme; en pos de ti correremos. El rey me ha metido en sus cámaras; nos gozaremos y alegraremos en ti; nos acordaremos de tus amores más que del vino; con razón te aman.”

Le decimos a la gente que corran en pos de Jesús, pero la clave es atráeme a mí y entonces la gente cuando vea que yo he sido atraído por Él, van a correr en pos de Él. Si quieres tu familia para Cristo, deja que Dios te atraiga y cuando seas atraído por Él, la familia va a correr hacia El.

La clave para mantenerse enamorado de Jesús y de Su palabra, es buscarlo en ese lugar secreto, es que hay que meterse a la cámara, donde nadie te mira, allí adora, habla con Él, eso te provoca un enamoramiento y una Gracia.

Cantares 1:12 “Mientras el rey estaba en su reclinatorio, mi nardo dio su olor.”  

Hay que ver a Jesús como Rey, porque un rey tiene un reino, tiene súbditos. Tú y yo somos los súbditos, pero muchos lo que hacen es demandar y reclamarle, pareciera que nosotros fuéramos los reyes y dioses. Jesús es Rey de reyes y Señor de señores. Entonces Él es el que manda, por tanto, hay que verlo como Rey y al rey se le tributa, por eso es que tan poca gente diezma, porque sólo ve a Jesús como un Salvador, otros lo ven como un Proveedor, solo es dame dame, pero hay que verlo como Rey. 

Mientras el rey estaba en su reclinatorio, mi nardo dio su olor, el perfume de gran precio no te va a importar, es quebrarlo y llenar la casa para Su gloria, en el nombre de Jesús. 

Cantares 1:16-17 “He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y dulce; nuestro lecho es de flores. Las vigas de nuestra casa son de cedro, y de ciprés los artesonados.

Cuando uno está enamorado de alguien, trata de decirle a esa persona cuanto lo ama, o sea, que lo de él es nuestro y lo nuestro es de él, pero dice Cantares que cuando El Amado le toca la puerta, ella dice lo siento, yo estoy ya acostada en mi lecho; ya no dice nuestro lecho, dice es mío, ya no se quiso levantar, ahí fue cuando perdió el primer amor. 

Entonces qué fácil es decir: !dame, dame, todo lo tuyo es mío! si de lo nuestro no le damos nada, no le damos servicio, no le damos adoración y por eso el Señor, hoy más que nunca te dice: no seas de los que se van a quedar a la gran tribulación, que van a tener que lavar sus ropas con la sangre del Cordero, porque ese es un chance de amor, de segunda oportunidad que Dios da porque, no quisieron ahora. Cuando se los lleve, entonces el Señor los pastoreará. No quisiste dejarte pastorear ahora, El Señor Jesús te va a pastorear, no quisiste congregarte, no quisiste servir ahora que podías, allá vas a servir de día y de noche.

Levántate, oh amiga mía, hermosa nía, y ven 

Cantares 2:10-11 “Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven. Porque he aquí ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia se fue”

Comenzamos a volvernos egocéntricos y todo es para nosotros, pero !qué lindo poder decir que todo lo nuestro es de Él y lo de Él es nuestro! Pero le dice levántate y si le dice levántate es porque estaba acostada, dormida, se había conformado. Al principio todo le sorprendía, pero con el tiempo aquello que la sorprendía se volvió un hábito, una costumbre.  Necesitamos otra vez la expectativa de como será cada culto. 

Cantares 5:2 “Yo dormía, pero mi corazón velaba. Es la voz de mi amado que llama: Abreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía, porque mi cabeza está llena de rocío, mis cabellos de las gotas de la noche.”

Jesús afuera tocando a la puerta y llamando para ver si alguno lo deja entrar para comer con él y cenar con él. Hay gente que sacó a Jesús de su vida, ya no es como antes que Lo dejabas entrar a tu pensamiento, a tu habitación, tu último pensamiento era leer la Palabra, adorar. Los voy a entregar a los temores de la noche, a la oscuridad, y eso nos habla de tribulación, que después que ha salido a buscarlo y como no Lo encontró, la golpearon. Eso es la iglesia que se queda y es golpeada y todavía le quitaron su ropa y está todo atribulada, pero ahora el llamado es abreme, Dios nos llama con amor:

Cantares 5:3 “Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar?”

Cuando él le tocaba, eso es una figura de Cristo y la iglesia, no quiso salir porque estaba desnuda. ¿Dónde estabas tú cuando Él te llamó? En el lodazal del pecado, allá que no valías nada, y te mandó a llamar, y por amor me contestó, ahora te está tocando la puerta si te has dormido y dice: !levántate!

Aceite cae sobre nuestra cabeza que es Cristo y baja hasta el borde las vestiduras, el aceite, el óleo santo, el óleo puro, el buen óleo que envía Jehová para bendición ¿y baja sobre el cuerpo desnudo? No, dice que sobre la vestidura, hasta el borde de estas, envía Jehová bendición y vida eterna ¿y si no estás vestido, y si ya te quitaste la ropa? Se le había olvidado vestirse sus pies, decía que ya los tenía limpio, si se le había olvidado que la sacaron del lodo y no se quería ensuciar al salir a tocar y levantarse.  Eran pretextos.  

Lo busqué, y no lo halle; lo llamé y no me respondió

Cantares 5:6 “Abrí yo a mi amado; pero mi amado se había ido, había ya pasado; y tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y no lo hallé; lo llamé, y no me respondió.

Hay gente a la que el Amado la está llamando, hay un despertar, hay un volver a la casa, levántate tú qué duermes, levántate en celo, levántate de los muertos y Cristo te alumbrará. Es el último tiempo, es un doble llamado a despertarte y a levantarse de entre los muertos espirituales, dejen que los muertos entierren a los muertos, no busques entre los muertos al que vive.

Una iglesia mundana tiene que levantarse para que estemos preparados para el día de Cristo.  Dios está tocando, si te has alejado vuelve a casa, si no has conocido a Cristo.

Cantares 5:7-8 “Me hallaron los guardas que rondan la ciudad; me golpearon, me hirieron;  me quitaron mi manto de encima los guardas de los muros. Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, si halláis a mi amado, que le hagáis saber que estoy enferma de amor.”

Esto representa una iglesia que estuvo en el Señor, pero ya no quiere hacer nada, se le olvidó de donde la sacaron, perdió su primer amor y el peligro es que cuando quiera buscarlo no sea que se haya quedado en la tribulación. Esto te habla de gente que no debe dejarse sellar y tiene que morir como mártir allá en la tribulación. 

Cantares está hablando de una etapa de una iglesia que se casa, que responde, pero también otra que se queda, porque en ese relato de esa sunamita están las dos facetas de una iglesia, una limpia, pura y sin mancha, pero otra que no se quiso levantar, otra que comenzó a perder el hábito de congregarse, hábito de vestirse espiritualmente, por eso dice que nos vistamos con la ropa de Cristo. !Este es un llamado antes de que venga el arrebatamiento! 

En Apocalipsis 2:4 dice: “pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor”. Te hace un llamado al arrepentimiento, de cambio de dirección, el reconocimiento. Arrepiéntete y haz las primeras obras, las del principio y vuelve a hacer aquello que hacías cuando te levantabas, ahora vuelve otra vez a tu lugar, vuelve otra vez a llorar, vuelve a congregarte, pues si no vendré pronto a ti y quitaré tu candelero de su lugar (Apocalipsis 2:5).

Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos

Efesios 5:14 “Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.”

Aquí hay un llamado a despertarnos porque estamos dormidos, a levantarnos. No te estoy diciendo que salgamos del mundo, o que no nos sentemos con inconversos, porque somos sal del mundo, no te estoy diciendo que te vayas a un monte y te escondas, que dejes de trabajar, lo único es que tenemos que salir de entre los muertos y eso quiere decir que tú y yo no vamos a seguir corriente de gente muerta, corrientes doctrinales de pensamientos de muerte, tú vas a ser luz en medio de esas tinieblas.

Efesios 5:15-16 “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.”

Eso fue escrito hace 2,000 años y ya los días eran malos y ¿Qué nos deja ahora hermano? Con todo esta situación, hay que aprovechar el tiempo kairos, que es el tiempo favorable de Dios, es cuando Dios visita. Él quiere que aprovechemos el tiempo. Israel no aprovechó el  kairos de su visitación, por eso su casa quedó desierta hasta que digan bendito El que viene en Nombre del Señor. 

Efesios 5:17 “Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.”

La voluntad del Señor es buena, agradable y perfecta, en tres niveles. La buena es lo que Dios dice: está bueno que lo hagas, pero si aparte de eso haces algo que me agrade, eso es la agradable, pero la perfecta es cuando nos rendimos totalmente, no mi voluntad, sino la Tuya.  Tres veces oró Jesús diciendo esas palabras, no Mi voluntad, sino la Tuya, para mostrarnos que no nos movamos por la voluntad de la serpiente, ni por la voluntad de los hombres, sino por la voluntad perfecta del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.   

Efesios 5:18 “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu”

No el vino de la tierra, todo lo momentáneo, la loquera del pasatiempo. Todo eso pasa, el mundo y sus deseos pasan, pero el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.  Por eso hay que buscar la llenura del Espíritu Santo, el aceite de la unción en todos sus niveles 

Efesios 5:19 “Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones”

Señor, Gloria a Tu nombre, Gracias Señor porque aunque no entiendo te doy la Gloria. Gracias Señor porque este alimento me va a caer bien. De la abundancia del corazón habla la boca. Entonces hay que cantar, hay que alabar, cante al Señor.

Efesios 5:20 “Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”

A mucha gente se le olvidó el dar gracias. Dice la Palabra en Salmos 100, que entraré por sus puertas con acción de gracias. Gracias por mi comida, gracias porque tengo fuerzas, gracias por este día, gracias por la congregación, gracias porque tengo hermanos, gracias porque tengo familia, gracias Señor porque tengo vida y Señor, aunque no tuviera nada, te tengo a Ti y Contigo lo tengo todo. Gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Apóstol Fernando Ortiz