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El aceite de la unción para dar libertad a los oprimidos

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Muchos de nosotros tenemos que entender que no es lo mismo ser cautivo que estar oprimido. 

Jesús ungido para poner en libertad a los oprimidos 

Cuando Jesús regresó del Jordán lleno del Espíritu Santo había sido tentado por el enemigo, lo había vencido con el escrito está, y entonces entró a la sinagoga.

Lucas 4:18-19

  1. El Espíritu del Señor está sobre Mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
  2. Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
  3. A pregonar libertad a los cautivos,
  4. Y vista a los ciegos;
  5. A poner en libertad a los oprimidos;
  6. A predicar el año agradable del Señor.

Jesucristo fue ungido para dar libertad a los oprimidos, pero ¿quiénes son los oprimidos? Si eres un pobre de Espíritu, Él te va a hacer un rico de Espíritu porque no solo hay pobreza material, la pobreza más grande es de gente que su autoestima está por los suelos. Dios puede devolverte tu autoestima.

Hechos 10:38 “Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él.”

Entonces la opresión viene del diablo. Jesús fue ungido para dar libertad a los oprimidos, pero lo tremendo es que pensamos que oprimidos son solo personas que no conocen a Jesús; y si yo te digo que hay un montón de creyentes que en este momento pueden estar oprimidos, una opresión del diablo.

¿Qué es opresión? No venimos a dar conceptos humanos, aquí venimos a la Palabra de Dios, porque realmente la Palabra es la que tiene poder para transformar, para cambiar, para libertar. Y conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres (Juan 8:32).  

Hay gente que puede estar sin bienes o enfermos por opresión del diablo. Y Jesucristo anduvo haciendo bienes y sanando a los oprimidos, y entonces puede hacerlo ahora. Hay oprimidos por el diablo, aún en gente que ha conocido a Cristo; vamos a ver que sí puede pasar, no se sienta mal, pero lo importante es saber que Jesús ya nos dio la victoria.

Uno siendo creyente puede ir a lugares y sentir una opresión, es como que estuviera cerrado el techo; pero Dios lo permite para que veamos que hay uno que fue ungido para dar libertad a los oprimidos. Entonces, ¿qué es oprimir? fíjese que ahí está la palabra desterrado, es el verbo primario, significa triturar, oprimir. Una persona oprimida quiere decir una persona que está triturada, que te trituran tu fe, que te trituran tu economía, que te trituran tus esperanzas, tus sueños, tus visiones. 

El enemigo pudo haber triturado a alguien, y triturarlo es romperlo por pedazos, hacerlo pedazos pedazos su fe, pedazos su economía, pedazos su salud, pedazos su familia, pedazos de esperanza; pero el Señor nuestro es el mismo de ayer, de hoy y de siempre, y Él vino a dar libertad a los oprimidos.

Oprimir, es el acto de ejercer opresión hacia alguien. Sofocar, presionar, someter, ya sea a una persona, o una comunidad. No solo hay opresión física, hay opresión espiritual porque dice que Jesús vino a sanar y a devolver los bienes a los que estaban oprimidos por el diablo, o sea que hay una opresión que es demoníaca, espiritual. La opresión es una presión interna, con una presión de circunstancias externas que aprovecha el enemigo para tratar de triturar tu fe. Pero Cristo venció al enemigo y vino a dar libertad a los oprimidos.

En lo natural la opresión también puede ser uso de la violencia para demostrar la autoridad, llamándose a esto tiranía. Cuando la Biblia en Ezequiel 28 y en Isaías 14 habla de la caída de Luzbel, muestra que él con la creación que gobernó fue un tirano y Luzbel quiere seguir tiranizando tu vida, gobernándola, tratando de dañar, porque el enemigo vino para hurtar, matar y destruir; pero Jesucristo vino para dar vida y vida en abundancia.

Jeremías 50:33 “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Oprimidos fueron los hijos de Israel y los hijos de Judá juntamente; y todos los que los tomaron cautivos los retuvieron; no los quisieron soltar.”

Usted sabe que aquí está hablando de Israel. Israel es un ejemplo para usted y para mí. Israel era el pueblo de Dios. Judá era la tribu que preservó la alabanza y la adoración al Dios vivo, sin embargo, hubo un momento que aún Judá y todo Israel fueron cautivos y fueron oprimidos. 

El término oprimido también tiene que ver con encorvado, por ponerle mucha carga. La opresión es cuando el enemigo pone tal carga que la gente anda encorvada. Aquella mujer que estaba encorvada sólo miraba para abajo, pero Jesús la liberó y al liberarla ella vio para arriba, levantó sus manos para arriba. La opresión hace que sólo para abajo mire la gente, que sólo piense en calamidades, que no tenga futuro, que no pueda levantar sus manos, y no se sienta mal porque cualquiera de nosotros puede pasar por ataques del enemigo, porque eso lo permite Dios para que nosotros venzamos y veamos Su Victoria. En el nombre de Jesús te vengo a decir que para un creyente todo eso no es más que un crecer.

A los hijos de Israel los retuvieron, aun a los de Judá. Hubo un momento que ellos perdieron el control, pero Dios vio eso, y el enemigo no los quiere soltar, pero Él vino a dar libertad a los oprimidos.

La opresión del Diablo

Hechos 10:38 “Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él.”

La opresión, no me refiero sólo a la opresión física, anímica, sino espiritual, viene del diablo y el diablo tiene un triple objetivo: hurtar, matar y destruir. Te trata de robar tu fe, te trata de robar tu economía, te trata de robar la unidad en tu familia, te trata de robar tus sueños, tus decisiones, porque él vino para hurtar, matar, te trata de matar tu fe y destruirte, trata de destruir todo lo que Dios te ha permitido construir, pero la buena noticia que yo le traigo es que Jesús fue ungido para dar libertad a los oprimidos.

Si de repente en un momento sientes en el ambiente una opresión, que no es solamente producto de la pandemia, en lo anímico, lo físico y en lo espiritual, recuerda que el Señor vino a dar libertad a los oprimidos. Cuando sientas que hay un peso mayor sobre ti, que hay una carga, es ahí donde Jesús te dice: Venid los cansados y cargados, porque la opresión te cansa, te carga, venid los cansados y cargados que Yo los haré descansar. Ahí está la clave, suelta. Tomad Mi yugo, uno tiene que soltar el yugo que lo ha tenido amarrado, atado, porque fácil es Mi yugo y ligera mi carga y hallaréis descanso para vuestras almas. Ahí está el descanso.

Los discípulos de Cristo fueron oprimidos con una opresión de esas como las que se están viendo ahora.Veamos qué pasó en el último momento de Jesús y sus discípulos, porque todo final será igual que al principio.

Mateo 26:36 “Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo voy allí y oro.”

Getsemaní, es el lugar donde la oliva fue machacada. La oliva que fue machacada se llama Jesús, del cual salió el aceite para que con esa unción usted y yo seamos libres de cualquier cosa.

Jesús muchas veces había estado en ese monte y Él se sentaba a enseñarle a sus discípulos. Hay momentos en que tú y yo tenemos que estar sentados para oír de Jesús. Hay momentos en que tenemos que seguir las instrucciones. 

Mateo 26:37 “Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.”

Los dos hijos de Zebedeo, entiéndase Juan y Jacobo. Jesús el hijo de Dios, Dios hecho hombre, es que Él en ese momento en el Getsemaní, en la cruz del Calvario, tenía que ocupar el puesto tuyo y el mío. El sanador fue herido para que usted y yo fuéramos sanados. Él llevó nuestras enfermedades, Él llevó nuestros dolores, Él llevó nuestros rechazos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto, Él llevó el quebranto. Él estaba siendo quebrantado, Él estaba llevando todo, pero también estaba llevando una enfermedad que en el mundo entero se está viendo, porque una cantidad de la población, en algún momeno de su vida ha pasado por aspectos depresivos, pero ahora se está viendo más, y está afectando aspectos relacionados con el sueño, con la comida, el índice de alcoholismo y drogadicción han aumentado por encima de decenas de veces.  

Viene Jesús, el Hijo de Dios, el que nunca cometió pecado, comienza a llevar eso para decirnos: Yo lo llevé por ti y no te sientas mal si esos estados llegan contigo. Especialmente en el último momento Él estaba preparando a sus discípulos. Si alguien ha sentido soledad en un momento determinado, si ha sentido depresión, insomnio, si tiene problemas con la alimentación, de sobrepeso, si le está afectando algo, un aspecto de su alma que somatiza el cuerpo; te traigo una buena noticia: Hay uno que vino a sanar a los quebrantados de corazón, pero también a dar libertad a los oprimidos.  

Aquí comienza Jesús a entristecerse. El hijo de Dios, el que venía a morir por usted y por mí. Siempre se ve a un Jesús vencedor, pero en este momento Él quiso mostrarnos que estaba ocupando tu lugar y el mío. Él llevó esa tristeza por ti y por mí. Comenzó no solamente a entristecerse, a angustiarse; pero no dice solamente angustiarse, dice algo más…en gran manera.

Mateo 26:38  “Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.”

El Campeón de campeones, no podemos creernos que no tenemos necesidad, Él le abrió su corazón a tres de sus discípulos, a Pedro, Juan y Jacobo. Pero no lo hizo delante de los otros nueve, porque entre los nueve estaba Judas. No le abras tu corazón a cualquiera. Jesús está queriendo decir que Él no lo hizo solo, buscó a alguien para que le ayudara a orar. Si estás pasando por necesidad, no te encierres, no quieras sólo tú. Busca alguien que ore por ti. Busca un grupito. Si el mismo Señor buscó a tres. Ábrele tu corazón. 

Los estudiosos de la conducta y de la depresión y ese tipo de aspectos, lo ve en tres niveles: leve, moderado y severo. La tristeza vendría siendo leve, la angustia en gran manera sería ya el moderado y en el grado máximo es cuando les dice que está muy triste, hasta la muerte. Si has tenido cualquiera de esos tres niveles o están queriendo llegar, te tengo la buena noticia de que Jesús los llevó para que tú y yo fuéramos libres. Él fue la oliva que fue machacada para que saliera el aceite.

La opresión tiene ingredientes que Jesús estaba llevando por nosotros, más luego las venció en la Cruz del Calvario: 1) Mi alma está muy triste; 2) Comenzó a angustiarse en gran manera; 3) Tristeza hasta la muerte.

Esos son los niveles y en todo eso entra la opresión. Dentro de la opresión entra eso aquí adentro, situaciones afuera, pero un peso espiritual que por eso es que llegan gente a extremos. Pero en el nombre de Jesús tenemos al que venció.

Mateo 26:40  “Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?

Jesús les dijo que oraran por él y se fue a orar aparte, y dice que cuando Él llegó a Pedro, Juan y Jacobo, sus discípulos, estaban durmiendo. Ni siquiera una hora habían velado con Él, no había comunión con Dios por medio de la oración, a un Jesús orando ahí cerca. Ni siquiera una hora. La opresión hace que no haya oración, que no haya búsqueda, que no haya deseo de buscar, a ir a la iglesia, que no haya deseo de congregarse.  

Todavía hay un montón de gente oprimida. Mi oración es que el Señor les quite esta opresión, que puedan congregarse, porque la iglesia comenzó unida, congregandose, llena del Espíritu Santo. Entonces antes de irse va a estar unida para ser llena del Espíritu Santo. Y eso no quiere decir que no te pueda ungir en casa. Te está ungiendo en tu casa también, pero hay una unción de grupo, porque cuando tenemos a Cristo por cabeza viene el buen óleo, y ese buen óleo desciende hasta el borde de las vestiduras y no importa qué parte del cuerpo seas, si estás cubierto y estás unánime junto, esa unción cae y ahí Jehová te envía bendición y vida eterna.

La opresión hace que la gente se duerma y el llamado del último tiempo de Jesús dice: Despiértate tú que duermes y levántate entre los muertos y Cristo te alumbrará. 

Mateo 26:41  “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.”

Es que tu parte espiritual, la comprada por Jesús, está ahí con ganas; pero el alma, el cuerpo y las situaciones y el enemigo quiere oprimirte, sentir una carga, sentir algo pesado sobre ti, pero en el Nombre de Jesús todo eso se va, porque Jesús lo llevó.

Hay gente que su carne le dice: ¿Para qué vas a ir al culto hoy? Ve el próximo domingo, y el próximo igual. Y así pasó ya un año y gente que ni siquiera ha podido venir una vez al mes. 

Mateo 26:43  “Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.”

Los discípulos estaban ya por tres años acostumbrados a andar con Jesús. En otras palabras, ellos tenían hábito de orar. Si a la hora que has querido orar, que has querido buscar, sientes una opresión que te da sueño, que no puedes leer la Palabra, que no puedes alabar, que no puedes adorar. No te sientas mal. Hay uno que vino a dar libertad a los oprimidos. ¿Por qué lo está permitiendo? Porque el Señor te va a hacer más fuerte.

Mateo 26:44  “Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.”

Tres veces los iba a ver y seguían durmiendo.  Entonces, ¿qué opresión habría que no se despertaban? Jesús les dijo: Velen por mi y en lugar de hacerlo estaban durmiendo. Eso no era natural. Y va a ver que es una opresión del diablo y yo lo voy a mostrar Bíblicamente porque el Señor me ha mostrado que el enemigo está mandando eso, pero que nosotros tenemos la victoria de aquel que ya venció, se llama Jesucristo. Y Él viene a dar libertad de cualquier tipo de opresión, ya sea física, anímica o espiritual, Cristo nos libra.

Mateo 26:45-46  “Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega.”

Lucas, narrando este mismo episodio, dice:

Lucas 22:52 “Y Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del templo y a los ancianos, que habían venido contra Él: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y palos?”

Salieron como que Jesús era un ladrón, con espadas y palos. Y entonces les dice:

Lucas 22:53 “Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.”

Venía el momento que iba a venir, pero comenzó desde el Getsemaní, desde el momento que Jesús comenzó a decir: Yo llevé tu tristeza, Yo llevé tu angustia, Yo llevé aun los sentimientos de muerte. Yo los vencí, porque en la Cruz del Calvario Jesús lo venció todo y nos da Su Victoria. Por eso tenemos que entender esto, porque es la potestad de las tinieblas. Y si yo le digo palabras de Jesús que conforme vaya avanzando el tiempo las tinieblas van a aumentar, porque dice que el pecado iba a abundar como el de Sodoma y Gomorra y cada vez son más las tinieblas en el mundo. Cada vez más lleno. He aquí la noche está avanzada, vistámonos de las armas de la Luz.

La victoria de Cristo sobre la opresión del diablo y las tinieblas

Mateo 27:45 “Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre la tierra hasta la hora novena.”

Fíjate que cuando la primera venida de Jesús y cuando Él murió, hubo tres horas de tinieblas sobre la Tierra. Tres horas ahora que Él viene por segunda vez, pero primero viene por nosotros en el aire. 

Se está llenando de tinieblas. Por eso dice que nosotros somos de la luz, somos del día, tenemos la luz de Cristo y ante esa luz las tinieblas no prevalecerán, ante la Luz verdadera. El mundo se está llenando de tinieblas, por eso nos sacan antes, porque usted y yo no somos de la noche, de las tinieblas; somos de la luz, somos del día, de Cristo.

Mateo 27:46 “Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”

Aunque nadie lo crea, en ese momento el Padre volteó el rostro. No podía ver que Su Hijo, el que no conoció pecado se hizo pecado, que venía a sanar, llevó todas nuestras enfermedades, nuestro rechazo, nuestros dolores, pero cuando Él dice: ¿por qué me has desamparado? El término desamparado que está utilizando ahí es: ¿por qué me dejaste huérfano? El espíritu de orfandad, ese espíritu de orfandad que está dañando a tanto creyente porque no han tenido la revelación de Dios Padre.

En ese instante estaba llevando eso que siente alguien que no tiene padre, desamparado, lo estaba llevando, tu enfermedad, tu rechazo, estaba llevando depresiones, opresiones, estaba llevando todo, pero sólo un momento.

Beneficio 1:

Colosenses 2:13 “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, perdonándoos todos los pecados.”

Así que dilo ahora personalizado: En la Cruz del Calvario Tú perdonaste todos mis pecados.

Beneficio 2:

Colosenses 2:14 “Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la Cruz.”

No se debe predicar sólo el perdón de pecados, también se tiene que decir que se anuló el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola del medio y clavándola en la cruz. Todos aquellos decretos, todos aquellos pagarés que quizás generaciones antiguas hicieron y el diablo aprovecha para cobrar. Enfermedades físicas, cíclicas, enfermedades hereditarias o aspectos anímicos o aspectos espirituales. La buena noticia es que Jesús canceló todo eso, Él pagó toda deuda. Consumado es. No tienes que estar viviendo cosas que se abrieron en el pasado, Jesús las rompió.

Beneficio 3:

Colosenses 2:15 “Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la Cruz.”

Entonces Jesús, clamando a gran voz

Lucas 23:46 “Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.”

Jesús terminó su ministerio en la tierra en la Cruz del Calvario, llevando tus pecados, anulando el acta de los decretos que había contra ti y despojando principados y potestades. Los exhibió, los venció cuando en ese momento Él clamó a gran voz. 

Jesús comenzó Su ministerio orando y lo terminó clamando

Lucas 3:21 “Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió,”

¿Quieres que el cielo se abra? Comienza a orar.

Lucas 23:46 “Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo:  Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.”

Jesús terminó Su ministerio en la tierra clamando a gran voz: Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu. 

Jesús la primera expresión que dijo fue ab, Padre. Luego. a los doce años aparece la expresión: En los negocios de Mi Padre me conviene estar. Luego cuando Él muere clamando a gran voz mencionó al Padre. Y cuando resucita la primera enseñanza que da es que una mujer lo quiere retener y le dice: No me retengas porque voy a Mi Padre que es vuestro Padre y a mi Dios que es vuestro Dios. El primer discipulado que Él dio fue de Su Padre.

Hebreos 7:25 “Por los cual puede también salvar perpetuamente a los que por Él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.”

Entonces Jesús comenzó su ministerio orando, lo terminó clamando a gran voz, y lo continúa intercediendo siempre. Un intercesor es alguien que tiene una gracia del Espíritu de Gracia, el amor del Padre. El amor del Padre lo expresó Dios, Su amor para con nosotros en que aún siendo pecadores Él dio a Su Hijo Jesucristo. De tal manera amó Dios al mundo. 

El Hijo expresó Su amor por cuanto Él no estimó el ser igual a Dios como cosa de que aferrarse, se anonadó, se despojó, se hizo siervo. Y el siervo sirve, el fue siervo de la ley. Él vino y dijo: Mi amor es tan grande, que el que quiera ser grande, hágase pequeño y sirva a los demás, porque el Hijo del hombre, Jesús, no vino a ser servido, sino vino a servir. 

En la Biblia aparece el amor del Espíritu Santo. Es que dice: Oren por mí, intercedan por mí, porque el amor del Espíritu Santo están en ustedes (parafraseando) para interceder por mí. Se manifiesta el amor del Espíritu Santo en nosotros intercediendo por los demás. 

Había oprimido con crueldad a los hijos de Israel por veinte años.

Jueces 4:1 “Después de la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová.”

Volvieron a hacer lo malo. Dios levantaba un juez, los liberaba, se moría el juez y volvían a hacer lo malo y había que levantarles otro juez. 

Jueces 4:2-3 “Y Jehová los vendió en mano de Jabín rey de Canaán, el cual reinó en Hazor; y el capitán de su ejército se llamaba Sísara, el cual habitaba en Haroset-goim. Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, porque aquél tenía novecientos carros herrados, y había oprimido con crueldad a los hijos de Israel por veinte años.”

Hay que clamar. ¿Y si hubieran clamado cuando iba un año? Hay un montón de gente que el enemigo ha estado oprimiendo y le ha faltado clamar, porque se comienza orando, se continúa intercediendo, pero se termina clamando. Y cuando ellos clamaron Jehová quebrantó a Sísara.

Jueces 4:15 “Jehová quebrantó a Sísara, a todos sus carros y a todo su ejército, a filo de espada delante de Barac; y Sísara descendió del carro, y huyó a pie.”

Usted sabe que la respuesta de Dios fue que como no había varón que quisiera, hubo una Débora que se levantó y fue con Barac y al final Dios le dio la victoria, porque al final fue Dios. 

En este momento el enemigo se ha estado levantando en nuestros países por años, pero Dios está haciendo algo en los aires que se está evidenciando en la tierra y prepárense porque van a ver cosas que nunca habían visto y estamos viendo cosas que no se habían visto aquí en Dominicana, pero oremos para que todo sea para que se destruya la obra del diablo que es hurtar, matar y destruir; pero la de Cristo es dar vida y vida en abundancia.

Lo verán los oprimidos, y se gozarán

Salmo 69:29-30 “Mas a mí, afligido y miserable,  tu salvación, oh Dios, me ponga en alto. Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, lo exaltaré con alabanza.”

Ese término afligido y miserable es el equivalente a estar oprimido. El amor es la respuesta, y la alabanza es la respuesta.

Salmo 69:31 “Y agradará a Jehová más que sacrificio de buey, o becerro que tiene cuernos y pezuñas”

Osea los sacrificios del Antiguo Testamento, esos ni valían a la par del sacrificio de alabanza que tú y yo podemos hacer por medio de Cristo.

Salmo 69:32-33 “Lo verán los oprimidos, y se gozarán. Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón, porque Jehová oye a los menesterosos, y no menosprecia a sus prisioneros.”

Tu victoria, tu alabanza van a hacer que otros que están oprimidos vean que Jesús está contigo, que Él es el mismo de ayer, de hoy y de siempre. El clamor, la alabanza, la adoración van a hacer que la gente aun oprimida se goze cuando te mire libre, y va a decir: Yo también quiero eso. Tu familia que no ha creído, comience a creer. 

Salmo 69:34 “Alábenle los cielos y la tierra, los mares, y todo lo que se mueve en ellos.”

Eso fue escrito hace tres mil años. Ahora con toda la tecnología logran ver que las estrellas emiten sonidos, incluso el Sol. Está demostrado que ellos emiten una señal que no la captamos con nuestro oído, pero que se puede oír y literalmente a Dios lo alaban los cielos, la tierra, lo alaban los mares y todo lo que se mueve en ellos.

Salmo 69:35 “Porque Dios salvará a Sion, y reedificará las ciudades de Judá; y habitarán allí, y la poseerán.”

No solo es habitar, es poseer.

Salmo 69:36 “La descendencia de sus siervos la heredará, y los que aman Su Nombre habitarán en ella.”

¿Sabes quiénes van a ser bendecidos? Tu simiente, tu generación. Porque una cosa es tomarla, pero otra cosa es amar Su Nombre y es vivir en ella.  

Señor gracias porque hoy he entendido que tú fuiste machacado, desmenuzado, triturado en el Getsemaní, la oliva para que saliera el aceite que me da victoria. Ese aceite de la unción que quita toda opresión. Si ha habido opresión en tu vida, en tu casa, si sientes en algún área tanta opresión, en el trabajo, Dios lo está permitiendo para que la luz se levante en alto y te está preparando como un guerrero, como una guerrera, como nunca. 

Dios permite la opresión, lo tremendo es alabar y clamar cuando no hay ganas. Cuando todo está asfaltado: Aleluya, pero cuando sientes el peso del enemigo, porque lo que Dios quiere es que sintamos el peso de Su Gloria, entonces el enemigo lo que pone es la imitación, el peso del pecado en tu vida, en la mía.

Hay uno que fue ungido para dar libertad a los oprimidos. Si te has sentido triturado en algún área, este es un momento que Dios te dice: Yo fui triturado para que saliera el aceite y darte, quitar esa opresión en tu familia, quitar esa opresión en tu casa, quitar esa opresión demoníaca; porque lo que has pensado es que tu lucha es con carne y sangre, no; es con huestes y principados de maldad, pero Yo en la Cruz del Calvario perdoné tus pecados dice el Señor, anulé el acta, pero también despojé los principados y las potestades. Y este es el momento en que clames, es el momento de clamar de lo más profundo de tu vida, de tu familia, de tu empresa, vamos a clamar por República Dominicana.

Apóstol Fernando Ortiz