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EJEMPLOS VIVOS

DABAR DE DIOS

«Sigue la enseñanza que te di como ejemplo, pues conduce a una vida recta; mantenla con la fe y el amor que tenemos como seguidores de Jesucristo. Esa enseñanza es un tesoro que se te ha confiado, así que guárdalo con la ayuda del Espíritu Santo que vive en nosotros.»

2 Timoteo 1:13-14 (PDT)

Timoteo fue discipulado por Pablo, recibiendo de él no solo la enseñanza teórica sino práctica de una vida rendida a Cristo y guiada por el Espíritu Santo. Ahora Pablo le da algunas recomendaciones a su hijo espiritual: seguir el ejemplo dado por él, mantener la fe y el amor que caracterizan a los discípulos de Cristo y finalmente, guardar la enseñanzas recibidas con ayuda del Espíritu Santo, sabiendo que son un tesoro.

El Señor nos muestra aquí, lo que hoy los psicólogos han “descubierto”, el poder del ejemplo para enseñar a otros valores y principios. ¿Cuántos de nosotros llevamos una vida cristiana tal, que podamos decir, sigue el ejemplo que te he dado, que está alineado con las enseñanzas? ¿Qué es más fácil, obedecer las enseñanzas o seguir el ejemplo de vida? Esto nos muestra la gran responsabilidad que tenemos cuando recibimos una enseñanza, porque debemos ser hacedores de ella para enseñarla a otros, no por medio de la instrucción, sino a través del ejemplo continuo de vida. Tomemos un tiempo para reflexionar en lo siguiente: ¿Estamos modelando a otros los principios de vida que Cristo nos ha enseñado? Tal vez la respuesta de muchos sea que no siempre lo hacemos. Si nos encontramos en este grupo, no desfallezcamos, pues Pablo le dio la clave a Timoteo para modelar a Cristo, el Espíritu Santo que vive en nosotros nos ayudará, porque no es en nuestras fuerzas que lo lograremos, sino en Él, pues es para Su gloria y no la nuestra.

Oración

Señor, quiero guardar Tu Palabra y ponerla por obra, modelar los principios del reino con gozo a todos lo que me rodean, en especial, modelarlos en mi familia, pero reconozco que soy débil y muchas veces no lo hago. Por eso, Espíritu Santo, pido tu ayuda para vivir una vida cristiana genuina y ser modelo de lo que Jesús me ha enseñado a través de Su Palabra. Padre Amado, que mi vida entera sea una prueba de mi amor por Ti, que aún en mi debilidad te muestre, en el Nombre de Jesús te lo pido, ¡amén!

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