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DOBLE VÍA

DABAR DE DIOS

“… los israelitas le preguntaron al Señor: — ¿Cuál de las tribus debe ser la primera en atacar a los cananeos? El Señor contestó: —Judá, porque yo le he dado la victoria sobre la tierra”

Jueces 1:1-2 (NTV)

La oración es el medio de comunicación que Dios nos dejó para que hablemos con Él y Él con nosotros, y esto es lo que estos versículos nos muestran, los israelitas le hacen una pregunta al Señor y Él les responde y les da dirección. Desafortunadamente, muchas veces cuando oramos, solo hablamos nosotros y no esperamos para escuchar la voz de Dios, es decir, la convertimos en un monólogo y no una conversación de doble vía como debe de ser, y esto no es comunicación. Si nuestra oración es de esta manera, realmente no estamos caminando guiados por el Señor sino por nosotros mismos, pues no escuchamos lo que Él tiene que decirnos con relación a las diferentes decisiones a tomar y las diversas situaciones que vamos a enfrentar o estamos enfrentando.

Dios nos ha dejado la oración para que cultivemos una relación íntima con Él. Dios habla hoy  y lo hace de muchas maneras, pero es necesario que dispongamos nuestro corazón, mente y todo nuestro ser para escuchar Su voz. En lo natural, la comunicación juega un papel importante en las relaciones interpersonales, igual sucede en lo espiritual; si queremos que nuestra relación con el Señor crezca y sea cada vez mejor, es necesario que además de hablarle, le escuchemos. Si se nos dificulta escucharlo, es importante hacer un alto en el camino y reflexionar sobre cuáles son las barreras que nos están impidiendo escuchar Su voz. Este es el tiempo perfecto para meditar cómo es nuestra comunicación con Dios, si realmente es de doble vía o si es simplemente un monólogo, pidamos que toda barrera sea derribada para que logremos escuchar Su dulce voz.

Oración

Señor, quiero estar atento a Tu voz, destruye toda barrera u obstáculo que esté impidiendo que te escuche, por favor limpia mis oídos, te los entrego, circuncídalos, quiero escuchar Tu voz, Tus deseos y que me dirijas a tomar decisiones correctas, a través de las cuales Te glorifique, en el nombre de Jesús, ¡amén!

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