page-header

Decisiones cruciales

PRÉDICAS

Hebreos 11:20 “Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú respecto a cosas venideras”.

Aquí hay un ejemplo doble, donde hay uno bueno y uno malo, Isaac era el papá y tuvo dos hijos gemelos, Jacob y Esaú, este nació primero y después Jacob, los dos fueron bendecidos por el papá y ellos entendían el poder de la bendición del padre. Hay que bendecir, porque la bendición capacita, habilita y establece propósito, nos indica hacia dónde ir y nos bendice para ser bendición a otros, estos cinco propósitos Isaac lo entendió y bendijo a sus hijos conforme a cosas venideras.

Los dos tuvieron el mismo papá, la misma bendición; sin embargo, tomaron decisiones cruciales que los llevó  a uno al lado positivo y al otro al lado negativo. A uno lo llevó a ser el pueblo de Israel y las doce tribus; y a otro a ser enemigo del pueblo de Dios. 

Dios puede bendecir conforme a cosas venideras, pero cada quien depende de la decisión crucial que tome, y esto tiene que ver con cruz, te habla de negarse a sí mismo. 

La persona que está en una cruz no puede utilizar sus manos, tampoco puede utilizar sus pies porque los tiene clavados, tampoco puede gritar, en la crucifixión no hay punto neutro y por eso es que Dios está agitando con propósitos, ahora Dios está quitando toda esa zona de conformidad y todo eso que anteponemos a Dios, que nos lleva a decir que nos tenemos tiempo, pero ahora sí tenemos tiempo.

Los dos fueron bendecidos conforme a cosas que incidían en su futuro, más cada uno toma una decisión crucial, uno para bien y otro para mal.

Tú y yo tenemos que entender que Dios quiere bendecirnos a través de Su hijo. Dios nos está enfrentando a una situación que nunca hemos vivido, es una pandemia. Dios nos está mostrando que lo que antes era codiciado y deseado, ahora no lo es, porque ¿quién quiere ir a Estados Unidos o a Europa? De hecho, ni se puede, porque no hay vuelos, están suspendidos.

Quiero mostrarte que Dios está por encima de todo y tiene un propósito mayor, y uno de los propósitos principales por los que Dios ha permitido todo esto, es que la última profecía en el libro de Malaquías dice que El Señor hará volver el corazón de los padres a los hijos y de los hijos a los padres. 

Así que si aún no has logrado este propósito, juntate con tus hijos para que hablen; porque en la familia se ha metido el celular, la tecnología, las redes sociales y rompieron los lazos, pero Dios ha permitido esta situación para que compartamos juntos, para volver el corazón de los padres a los hijos y de los hijos a los padres, para preparar un pueblo bien dispuesto para la venida del Señor.

LA DECISIÓN CRUCIAL HIZO TERMINAR A UNO ADORANDO Y A OTRO LLORANDO

Hebreos 11:21 “Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de José, y adoró apoyado sobre el extremo de su bordón”.

Fíjate que murió bendiciendo, y como ellos habían nacido bendecidos, Jacob murió bendiciendo, y en caso contrario, Esaú murió llorando y maldiciendo. Jacob murió adorando porque tomó una decisión crucial ante todo, sobre esta pandemia física, anímica y espiritual, te vengo a decir que el antídoto más seguro es el Hijo de Dios, Jesucristo. 

Hebreos 12:15 “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados”.

Quiero decir que así mismo como el miedo contamina a otros y se pega, también la raíz de amargura contamina, y son los peores virus que contaminan a otro y lo hace para echar a perder, pero ¿por qué te hablo de amargura? porque sigue diciendo la Palabra:

Hebreos 12:16 “No sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura”.

Quiere decir que Esaú se amargó, y eso fue lo que no le permitió endulzar su vida, porque cuando Israel atravesó el Mar Rojo, llegaron a un lugar que se llamaba Mara, el agua era amarga, y Dios le dijo a Moisés “corta el árbol”, ese árbol representa a Jesús que fue cortado en la tierra de los vivientes y murió por ti y por mí. Dios le dijo a Moisés que entrara el árbol en aquella agua, la cual se volvió dulce, porque tu vida y la mía pueden venir de momentos difíciles, pero si dejas entrar a Cristo, endulzas el agua, y cuando la gente beba, no va a beber amargura, si no va a beber agua dulce, porque sí Jesús está presente, las cosas cambian. 

A Esaú le importó un comino el haber nacido primero, y menospreció su primogenitura, él tenía el derecho porque el primogénito heredaba el doble, y tenía el derecho sobre el otro hermano. 

Hebreos 12:17 “Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas”.

Si se desechó es porque primero se utilizó, la amargura lo desecha a uno, él había sido bendecido por su padre, pero tomó una decisión crucial  “vendió su primogenitura” y vendió el puesto que Dios le había dado, y no hubo oportunidad para arrepentimiento aunque la procuró con lágrimas, mientras Jacob terminó su vida adorando, Esaú la terminó llorando.

Una decisión crucial puede determinar cómo terminas tu vida y cómo se establecen tus generaciones, y por eso es importante este tema, estamos en un momento de tomar decisiones cruciales, o nos dejamos morir o hacemos como el águila, nuevo ciclo, nuevas garras, nuevo plumaje. No es tiempo de dejarte morir, es el tiempo de que te levantes en el Nombre de Jesús y elimines todo ese miedo y ese temor, y empieces a creer en el Señor, porque ¡al que cree todo le es posible!

Génesis 25:28 “Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob”.

Esaú era un buen cazador y el papá lo amaba por lo que él hacía. Mucha gente piensa que vale por lo que han hecho, pero Dios nos ama sin importar lo que hemos hecho, El nos ama porque lo que le importa a Dios fue lo que Su Hijo hizo por tí y por mí.

Génesis 25:29 (NVI) “Un día, cuando Jacob estaba preparando un guiso, Esaú llegó agotado del campo y le dijo:”.

Simbólicamente el campo representa al mundo. Jesús lo dijo en Mateo capítulo trece. A veces venimos de nuestros quehaceres fatigados, cansados, y eso nos habla de que nunca tomemos decisiones cruciales cuando estemos cansados, disgustados o con hambre.

Génesis 25:30 (NVI) “Dame de comer de ese guiso rojizo, porque estoy muy cansado. (Por eso a Esaú se le llamó Edom)”.

Volviendo Esaú del campo, cansado del mundo por fatiga, porque no había encontrado reposo en Dios, tomó una decisión, pero cuidado, porque cuando hay hambre física, no solamente anímica, no solamente espiritual ¡cuidado! no tomes decisiones a la ligera, después que ha llovido no se atraviesa el río porque está lleno, porque vienen piedras, ramas y lo más seguro es que te golpeen, te hieran o te ahoguen, así que deja que repose, cuando el agua está limpia es que se toman las decisiones. Por eso ahora es que tenemos que sentarnos en el reposo de Dios para saber qué debemos de hacer de aquí en adelante.

Génesis 25:31-32 (NVI) “Véndeme primero tus derechos de hijo mayor -le respondió Jacob. 32 -Me estoy muriendo de hambre -contestó Esaú-, así que ¿de qué me sirven los derechos de primogénito?”

Su visión estaba en muerte, mientras que Dios no fija Su visión en muerte, sino que la fija en vida, por eso mandó a Su hijo para que tuviéramos vida, y vida en abundancia. Por eso es que mucha gente dice: “¿para qué tantas cosas si al final me voy a morir?” Ahora que con esta situación en el mundo muchos han quedado sin trabajo, sin dinero, te digo que no hay que olvidarse que El Dios que nos ha librado del oso y del león, nos librará de este filisteo incircunciso.

Hoy vengo a decirte que en el nombre de Jesús no veas todo negativo, de esta forma se toman decisiones cruciales equivocadas y ¡cuidado! dile a tu familia; “no tomemos decisiones y no estemos viendo panoramas de muerte o panoramas depresivo”. Hay gente que dice: “a veces pienso que lo mejor es irse a otro país”, pero ¿cuál? ¡Dios nos quiere aquí! Y El Señor te va a bendecir en el lugar donde estés, porque si Él es tu pastor, nada te faltará.

Hay momentos de valle de sombra de muerte (Salmos 23, versículo cuatro), no todo el tiempo es “El Señor es mi pastor, nada me faltará”. Es bonito, pero hay momentos en que estamos pasando en la etapa de sombra de muerte, pero hoy podemos decir: no temeré mal alguno, Su vara y Su cayado me infundirán aliento, en el Nombre de Jesús. Él es nuestro pastor y nos va a sacar de este valle de muerte, nos dará aliento y nos dice: no es tiempo de perecer, es tiempo de vivir. Dios no manda esta situación para divisiones, la está enviando para unión, para hacer volver el corazón de los padres a los hijos y de los hijos a los padres.

Génesis 25:34 (NVI) “Jacob, por su parte, le dio a Esaú pan y guiso de lentejas. Luego de comer y beber, Esaú se levantó y se fue. De esta manera menospreció sus derechos de hijo mayor.”.

Lo que Dios le había dado por derecho lo menospreció, ¿sabes que hay una congregación de los primogénitos?, ¿sabes que el mismo Dios entregó a Su hijo, y Él se dio por nosotros? tú y yo somos el fruto de Su aflicción y al igual a nosotros nos pidió primicias, pero hay cosechas y rebuscos, y ahora el mismo Hijo que estableció ese principio sacará de la tierra primero de los muertos en Cristo, y luego de los que hayan quedado los que serán arrebatados, y esas son las primicias para Dios y el Cordero. Esas son las de Apocalipsis 14, las que están allá en el trono de Dios con ropas blancas.

Pidámosle a Dios que seamos primicias, porque se queda una gran cantidad de cristianos  lavando sus ropas, ellos son cosecha y de último, a los tres años y medio de la Gran Tribulación, es que viene el rebusco, y oye lo que te estoy diciendo: “hay gente que está menospreciando su primogenitura”.

Uno de los anhelos después de ser hijos de Dios es que seas la esposa del Cordero, que te vistas de lino fino.

Apocalipsis 19:8 “Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.”

No menosprecies tu primogenitura, porque puedes ser una hija o hijo arrebatado para Dios, pues las premisas son para Dios.

Dice la Biblia que todo lo que le pasó a Israel es para que nosotros no codiciemos cosas malas y no hagamos lo malo como ellos lo hicieron. Esaú y Jacob son un ejemplo doble que Dios nos pone, porque los dos fueron bendecidos con la misma mamá, el mismo papá y la misma situación, pero la decisión crucial negativa mira donde llevó a Esaú, a procurar con lágrimas el arrepentimiento.

Génesis 27:19 (NVI) “Soy Esaú, tu primogénito -le contestó Jacob-. Ya hice todo lo que me pediste. Ven, por favor, y siéntate a comer de lo que he cazado; así podrás darme tu bendición.”.

La misma mamá le dijo a Jacob que se disfrazara, porque su papá quería bendecir a su hermano y agarró dos cabritos (dos chivitos) y dice que los preparó, y le dijo a Jacob que se pusiera la ropa de su hermano, le puso la identidad falsa. 

El problema de ser Jacob es dejar que lo manipulen, la mamá quiso que él fuera Esaú, lo cambió. Quiero decirte que hay un montón de personas que siendo Jacob, elegidos por Dios, siendo escogidos, en el caso de Jacob, él era nieto de Abraham, hijo de Isaac y tenía promesa sobre su vida, sin embargo, dejó que lo manipularan para volverlo engañador, usurpador, porque por algo quiere decir “el que agarre el talón”, pero toda aquella naturaleza lo agarró a usurpador y engañador.

Génesis 27:20 “Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan pronto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que la encontrase delante de mí”.

¡Mira lo que estaba haciendo Jacob! prestándose a engañar al papá bajo la influencia de la misma mamá. Le dijo a Isaac; “Jehová tu Dios” y te quiero decir que esto es Dios tuyo y Dios mío. Tres veces engañó a su padre, por aquella decisión equivocada, esa decisión crucial errónea, producto de la guianza de una mamá que lo amaba más que a su hermano, porque ella fue que lo planeó todo y le dijo no importa hijo mío, que al final todo caiga sobre mí.

Dios lo tuvo que sacar del punto donde estaba y llevarlo a otro lugar, a la tierra de Laván, de su tío, sacarlo de su zona de confort, de la muerte que él se buscó, y no es que estoy diciendo que uno tenía que matar al otro. Su hermano dijo: “voy a matarlo” pero no lo hizo porque su padre estaba vivo. 

Génesis 28:1 “Entonces Isaac llamó a Jacob, y lo bendijo, y le mandó diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canaán”.

Isaac tenía todo el derecho para maldecirlo porque aprovechó su ceguera para engañarlo; sin embargo, él lo bendijo porque nuestro padre Dios por nuestros pecados, tenía todas las razones para maldecir, porque la paga del pecado es muerte, mas no fue así,  nos bendijo con Su Hijo Jesús. Una cosa es la bendición, y otra cosa es la obediencia, porque la bendición capacita, pero la obediencia activa la bendición.

También tenemos que una de las cosas que le pasó a Jacob es que le gustó una muchacha llamada Raquel, que trabajó siete años por ella, y en lugar de darle a Raquel le dieron a Lea, por lo que lo engañaron, entonces tuvo que trabajar otros siete años por ella. ¿Por qué te digo esto? porque muchas veces nosotros hemos perdido de vista que Dios quiere bendecirnos, por eso nos manda a lugares que utiliza como instrumento.

Jacob es procesado por una herramienta llamada Labán, su tío, y muchas veces agarramos amargura con Dios o contra el instrumento, muchas veces decimos y cuestionamos ¿por qué nos pasa a nosotros? y es que Dios permite circunstancias porque eres un escogido y Él quiere que nosotros tengamos la imagen de Su Hijo Jesucristo. 

Labán también le cambió el salario a Jacob diez veces, él estuvo veinte años trabajando y cada dos años le cambiaba el salario, pero al final del tiempo, le ofrecía menos; sin embargo, Dios lo estaba permitiendo porque esto lo llevó a que una noche él se levantará, tomará sus dos mujeres, sus dos siervas, y sus once hijos. 

Génesis 32:22-23 “Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía”.

Si me estás siguiendo, en este momento Dios utilizó de herramienta a Labán para que Jacob saliera de donde estaba, porque Dios tenía algo más grande. Cruzó a su familia, pero luego dice: 

Génesis 32:24 “Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba”.

Muchas veces Dios nos tiene que dejar solos, y nos tiene que procesar, sacar de la comodidad y permitir la soledad, pero no para mal. 

Ese ángel de Jehová era un ángel que llegó a pelear con Jacob, creemos que hasta lo venció, y vengo a decirte que empezó a luchar con el varón hasta que rayaba el alba, y en la naturaleza de Jacob pensó que en la soledad Dios le había abandonado, pero en la soledad es cuando Dios empieza a trabajar con nosotros, porque Él prometió estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Génesis 32:25 “Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba”.

Lo hizo confiar en su fuerza, y ahí vemos que muchas veces Dios nos enseña que tiene que luchar con nosotros para quitarnos nuestras fuerzas, porque donde somos débil ahí es que está nuestra fuerza. Ahora en esta situación, sabes que a la hora de la tormenta y de la calamidad puede salir luego la transformación de esas debilidades, te tengo una buena noticia y es que en medio de nuestra debilidad el poder de Dios se perfecciona.

Génesis 32:26-27 “Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob”.

Él varón de Dios sabía el nombre de él, Dios sabía qué le llamaron “el que toma el talón” y eso lo hizo constituirse en engañador e incluso su madre contribuyó a eso. 

En ese momento el varón le dice: ¿Cuál es tu nombre? no puede haber decisión trascendental sino decimos a Dios quiénes somos y reconocemos nuestra falla, y reconocemos que no hemos dado la prioridad a Dios y llevamos un cristianismo light, que ni siquiera nos congregamos o dejamos uno o dos meses sin congregarnos como muchos tienen por costumbre.

La Biblia dice: “amarás a Dios con todo tu corazón y a tu prójimo como a ti mismo” y a veces no amamos a Dios aunque decimos que lo amamos, pero amar a Dios es “con todo tu corazón, con todas tus fuerzas, con toda tu alma”. Le damos la prioridad a otras cosas y dejamos a Dios en segundo o tercer lugar y a veces ¡ni en la lista aparece!

Dios está permitiendo esta pandemia porque es parte de Su propósito, que Él sea el primero y lo amemos con todas nuestras fuerzas, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente, ¿sabes por qué? porque nos amó de tal manera que nos mandó a Su Hijo y Él se dio todo, completo por nosotros, y nos anhela por completo, ¿o no sabéis que el Espíritu Santo nos anhela por completo?.

Jacob le respondió al varón que le preguntaba su nombre: “soy Jacob”. Todo lo que estamos viendo nos indica que no es fácil lo que viene. Hay quienes están solos, pero es hermoso si tenemos a Cristo, si tenemos al Padre y si tenemos al Espíritu Santo, eso es lo bello porque tenemos promesa.

Génesis 32:28 “Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.”.

Quizás hemos tenido un alto concepto de nosotros mismos, y no nos vemos en el concepto del Señor, hoy vengo a decirte que hay que reconocer lo que tenemos y somos y decir: soy engañador. Puede que no le estemos dando el lugar a Dios, a veces nos robamos lo que le corresponde a Dios, porque Malaquías 3:8 dice que le hemos robado a Dios. Pero también a veces le robamos el tiempo a la familia, pero ahora Dios permite que la familia esté contigo, porque Dios está volviendo el corazón de los padres a los hijos y de los hijos para los padres.

Jacob = Ya’akov, sostenido por él talon. 

Génesis 25:26 “Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz”.

De ahí sale “el que agarra el calcañar”, pero la naturaleza es agarrar, algo que no le correspondía, porque él había sido bendecido desde el vientre por Dios, y estableció una profecía de que el mayor servirá al menor, él ya había sido bendecido desde el vientre y vemos la naturaleza de no dejar querer que otro salga, y quererlo a la fuerza y tener lo que Dios ya nos prometió en Cristo Jesús. 

Más Jacob tomó una decisión crucial y le dijo al ángel: “no te dejaré si no me bendices”. Yo creo que es tiempo de una decisión crucial: “antes de esta pandemia yo era, en esta pandemia yo soy, y a partir de ahora yo voy a ser alguien que agrada a Dios”, ya se acabó esta mediocridad. No hay punto medio en las decisiones cruciales, ya no es hora de utilizar pretextos y no involucrarme y buscar intermediarios, pues Dios no tiene nietos, Él tiene hijos. No quiere decir que porque seas hijo de un cristiano vas a ser cristiano.

Yo vengo a decirte que hay que nacer de nuevo en Cristo Jesús, no importa que seas padre, hijo, abuela, hay que nacer de nuevo, no es asunto de que yo tengo mi religión, tampoco vale decir mi religión fue heredada, pero eso no es asunto de herencia o de tradiciones, esto es asunto de lo que la Biblia dice: “hay un solo camino que es Jesucristo y nadie va al Padre sino es por Él. 

Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres, ya es tiempo que conozcamos a Jesús, no como una religión sino a través de una relación personal con Dios y Él está permitiendo esto para que lo conozcamos y nosotros tomemos decisiones cruciales, y yo no quiero ser elegido, tener promesas, bendición y quedarme al nivel de Jacob. Entonces ¿cómo lo venció? la Biblia dice:

Oseas 12:3 “En el seno materno tomó por el calcañar a su hermano, y con su poder venció al ángel”.

El poder por el que venció a Dios fue como aquel Bartimeo, que decía: “Jesús, hijo de David, ten misericordia de mí”, y aunque los hombres lo querían callar él continuaba llamando a Jesús. Cuando nosotros clamamos, cuando lloramos y prevalecemos, esto te habla de lucha, o lo haces o mueres. Hoy hay que tomar la decisión, a Dios no se le vence con demandas y reclamos, ni con esas formas humanas que engañan a la humanidad, a Dios se le vence humillándonos y reconociendo nuestros errores, porque Él es un Dios de misericordia.

Llegó el momento de ver el avivamiento, llegó el momento de ver esto como una bendición, llegó el momento de decir: “yo no me quedo como Jacob, yo lloro y digo que reconozco al Señor porque Tú moriste por todos nosotros y yo valgo, y es momento de que te bautices, porque si ya creíste ¿qué estás haciendo que no te has bautizado? El que creyere y fuere bautizado será salvo, es una orden establecida por Dios.

No es quedarnos acá, tampoco es quedarse Israel, esa no debe de ser tu meta, Israel es peleando con Dios y Dios nos ama en el nombre de Jesús. Israel será restaurado y en aquel lugar mucha gente está conociendo a Jesús porque en Cristo no hay griego, judío, gentil, en Cristo todos somos uno. 

Isaías 44:2 “Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jesurún, a quien yo escogí”.

No se quedó con Jacob, ni con Israel, lo llevó a ser Jesurun, y quiero decirte qué Deuteronomio 32:15 dice “Pero engordó Jesurún, y tiró coces (Engordaste, te cubriste de grasa). Entonces abandonó al Dios que lo hizo y menospreció la Roca de su salvación”. 

Al final Dios no procesa, Dios trató con él, y ahora asombrate de lo que dice la Biblia, que primero se llamó Jacob “el que toma el talón a su hermano”, luego es llamado Israel, “el que lucha con Dios”, y no estamos luchando con Dios y tampoco Él está luchando con nosotros, Él nos está cambiando por amor. 

Deuteronomio 33:26 “No hay como el Dios de Jesurún, quien cabalga sobre los cielos para tu ayuda, y sobre las nubes con su grandeza.

Jesurún= “El recto” Nombre poético que designa el carácter ideal de Israel.

Habla de ser justo, una cosa es ser justificado y otra ser justo delante de Dios, somos justificados por medio del perdón, por medio de Jesús, pero es mi obediencia que me hace ser justo, y eso es ser recto y la Biblia dice que “en los rectos es hermosa la alabanza”,

Quiere decir que puede que hayan Jacob cantando y todavía son usurpadores, engañadores, pero Dios los está procesando, y El que comenzó la obra la terminará. Lo hace ahora, o si no lo mandará a la gran tribulación, tendrán que lavar su ropa. Uno escoge el método, con anestesia o sin anestesia, y si ahora es con anestesia, el principio de dolores ¿cómo serán los dolores de la mujer en cinta?

Te vengo a decir que no nos debemos de quedar como Jacob, cuando dijo: yo no te dejo hasta que Tú me bendigas, yo no te dejo hasta que me cambies, pero tenemos que reconocer que tenemos cosas que arreglar, porque el principio de una sanidad es cuando uno reconoce quién lo puede hacer, pero también quién es uno. 

El principio de la sanidad de un alcohólico es cuando reconoce que lo es. Fíjate que cada día ellos le dan gracias a Dios, día por día, yo sé que el que me libró ayer, me libra hoy y me ayudará mañana, pero no hay que quedarse como Jacob, toma la decisión, es posible que estés solo en esta cuarentena, pero es el momento de tomar la decisión. 

En ocasiones podrías decir que no tienes tiempo, pero ahora lo tienes. Dile a Dios que no quieres seguir siendo Jacob, busca cuál es tu debilidad, dirías no he logrado ni siquiera estudiar en MIES, pero el obrero tiene que conocer la Palabra de verdad, tiene que saber, tratar, porque ¿cómo vas a hacer un soldado si no conoces la Espada del Espíritu que es la Palabra de Dios?

Isaías 26:9 dice “porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia”, pero luego en el versículo diez dice “Aunque se tenga piedad del malvado, no aprenderá justicia; en tierra de rectitud hará iniquidad, y no mirará a la majestad de Jehová” Dios permite esto para que vengan los que tengan que venir, para que los que estamos nos enderezamos, para cumplir Su propósito, porque Él está preparando un pueblo bien dispuesto para la venida del Señor. 

Este es tu momento de la decisión crucial, no es término medio y no dejes pasar el día de salvación ¡es hoy!, deja de decir “Yo conocí a un evangélico que hizo esto o lo otro”, tal vez conociste a un Jacob y al final de cuentas la Misericordia de Dios resalta más que en los cielos, pero no nos mandaron a ver a los Jacobs sino nos mandaron a ver al Dios de Jacob, que siendo Dios se hizo hombre, y murió por nosotros ¡ya deja de estar peleando con Dios!. 

Muchas veces hay personas que dicen ¡ay sí! si hubiera nacido en Italia. Oramos para que en Italia Dios logre Su propósito, oramos por Francia y todos los países. Dios está permitiendo esto para que vuelvan al principio, nunca se te olvide que hubo un sentir de centuriones romanos, Cornelio y toda su compañía, qué tremendo que al principio un avivamiento, la carta a los romanos y Dios ahora está más interesado que en una economía, en salvar a las personas y darles la última oportunidad, y ahora es el tiempo para nosotros de ser Jesurun, de ser rectos, y una vida recta es una vida íntegra y en los rectos es hermosa la alabanza.

Hoy el Señor nos manda a que peleemos con Él a la manera de Jacob, con ruegos, con súplica y con lágrimas. Toma la decisión crucial, nos va a bendecir en esta vida, en la venidera, y en nuestra descendencia.

Ahí donde estás dile al Señor “Gracias porque ahora entiendo que Tú estás permitiendo todo esto con un propósito, para que ahora clamemos y supliquemos, no solamente por otros, y voy a ver en el lugar más difícil de ver, dentro de mí mismo, voy a empezar a notar que yo te he fallado en tantas cosas, y te quiero pedir perdón, porque eres un Dios de Misericordia, Tú no dejaste a Jacob como Jacob, sino que lo bendijiste, permite que mi vida sea de adoración, permite que esto me levante y no me impida crecer. 

En el nombre de Jesús oro para que esa debilidad que ahora estás reconociendo que tienes, se convierta en Tú fortaleza, en el nombre de Jesús que todo esto comiences a verlo de manera diferente, porque esto es para vida y no es para muerte, no es parar de crecer, es para crecer en las debilidades para fortaleza. ¡Esto no es para ser incrédulo! Es para ser personas de fe, y te entrego mi familia Señor, gracias Señor en el Nombre de Jesús, amén y amén.

Apóstol Fernando Ortiz