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DE SABIOS A INSENSATOS

DABAR DE DIOS

“El insensato cree que se las sabe todas, pero el inteligente oye consejos.”
Proverbios 12:15 (PDT)

Muchos de nosotros apoyamos nuestros conocimientos en los muchos libros que hemos leído, en los cursos, seminarios o títulos que adquirimos. Y eso no está mal, son bases sólidas y fuentes confiables para ello. Sin embargo, eso no nos garantiza saber o conocer TODO. Siempre habrá algo más para aprender. El sabio Rey Salomón, comenzó a gobernar siendo un niño. Dios se agradó de él, y le ofreció cumplirle lo que el deseara. Él, pudo haber entendido quizás, que lo tenía todo, pues, ¡ya era rey! En cambio, entendió que le faltaba algo. Que la gran responsabilidad de gobernar un pueblo, y más complicado aún, a corta edad, necesitaría, de sabiduría y sabios consejos. Así que, pidió sabiduría a Aquel que se la podía dar: Dios. Lo malo es cuando esa sabiduría nos sobrepasa y entendemos que lo sabemos todo, y que no necesitamos el consejo de Dios, o de otras personas, caemos en necedad. Así le pasó a Salomón, se confió, y entendió que ya no necesitaba más, y esto lo llevó a apartarse de Dios y desobedecer sus consejos. No caigamos en la trampa del enemigo, que nos hace entender que estamos bien, cuando no lo estamos, que lo sabemos todo, cuando aún nos falta. La verdadera sabiduría radica en estar abiertos a los buenos consejos, pidiéndole a Dios el discernimiento para elegir un buen consejero y en  buscarle primero siempre a Él, estando prestos a escucharle y a obedecerle. Y lo más importante,  no olvidemos que la inteligencia es conocer a Jesucristo (Proverbios 9:10), si lo tenemos a Él, no nos hace falta nada.

Oración

Mi Rey, Fuente de Vida, conocimiento y sabiduría, hoy reconozco que sin Tu Dirección me es imposible caminar. Perdona mi necedad al creer que todo lo sé, y que no necesito consejos de nadie. Abro mi corazón y mi mente para que esta gran verdad entre a mi vida, y poder moverme guiado del Consejero de consejeros, y de aquellas personas que envíes a mi vida para guiarme y ayudarme. Te amo, Te adoro, Eres el que mueve con lazos de amor toda mi vida. ¡Amén!

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