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Culto de Varones; “La Superabundante gracia de la luz y la sal”

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Elim, R.D. La noche del miércoles 21 de agosto, se celebró el culto de varones, dicha actividad contó con la presencia del hermano Rafael Estévez a cargo de la enseñanza, quien compartió el tema “La Superabundante gracia de la luz y la sal”.

Al iniciar la prédica, Rafael explicó sobre el significado de la Nictofilia, indicando que es una afinidad a la noche y la oscuridad. En cambio, agregó también el significado de Fotofilia que es una afinidad a la luz.

Precisó que así dice la palabra: Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. 4Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día. “Génesis 1:3-5”.

También agregó que “Cristo es la luz del mundo”. Tras leer Juan 8:12 que dice: “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.

El predicador Rafael reflexionó acerca de  ¿Cuál es la naturaleza de la luz verdadera?- respondiendo con las escrituras: “¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.” “Salmos 36:7-8”

Además preguntó a la congregación  ¿Quiénes somos luz y sal para este mundo? Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. “Mateo 25:34”

Asimismo, Rafael, nos trazó las pautas de lo que debemos hacer o ser para ser luz y sal

  • Debemos parecernos a la luz verdadera. “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí”. Mateo 25:35-36
  • El Espíritu Santo nos guía a toda luz y a toda verdad. “Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo: Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. “Mateo 5:2-3”
  • No son nuestras fuerzas, sino que nos entregamos a las fuerzas del Señor
  • Debemos compartir de nuestra bonanza con los demás
  • Debemos ser de limpio corazón
  • Tenemos que procurar la paz
  • Debemos ser justos. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. “Mateo 5:10”.
  • “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres”. Mateo 5:13
  • Hay sal de calidad mediocre. “¿Se comerá lo desabrido sin sal? ¿Habrá gusto en la clara del huevo?” Job 6:6
  • Debemos cuidar el templo del Espíritu Santo. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?“ 1 Corintios 6:19.
  • El cuerpo no es nuestro. “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” 1 Corintios 6:20
  • Debemos tener ojos Espirituales. “La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz”. Mateo 6:22
  • En Cristo no hay rincones oscuros. “Nadie pone en oculto la luz encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz. La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas. Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas. Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor”. Lucas 11:33-36.
  • Toda ofrenda. Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal. “Levítico 2:13”.
  • Debemos ofrecer una ofrenda sin rincones oscuros. “Cuando acabes de expiar, ofrecerás un becerro de la vacada sin defecto, y un carnero sin tacha de la manada; 24y los ofrecerás delante de Jehová, y los sacerdotes echarán sal sobre ellos, y los ofrecerán en holocausto a Jehová”. Ezequiel 43:23-24.
  • Nuestra conversación debe ser pura. “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno”. Colosenses 4:6
  • Debemos caminar en la luz. “Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va”. Juan 12.35
  • Agregó: “Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús”. 2 Corintios 4:5
  • Somos linaje escogido. “Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. 1 Pedro 2:9.

Concluyó indicando que es importante ministrarnos y entender que somos portadores de la superabundante gracia de la luz y la sal que el Señor ha puesto en cada uno de nosotros, que debemos ser una SAL PURA.