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CUIDADO CON EL DESCUIDO

DABAR DE DIOS

 “No se fijen en mi tez morena, ni en que el sol me bronceó la piel. Mis hermanos se enfadaron contra mí, y me obligaron a cuidar las viñas; ¡y mi propia viña descuidé!”

Cantares 1:6 (NVI)

Podemos observar cómo la Sulamita se daba cuenta que el color de su piel llamaba la atención y provocaba reacciones, tal vez hasta críticas o murmuración en las personas y por ello da una justificación, explicando lo que le había sucedido. Es interesante que ella transmite un principio que en otras partes Dios confirma, y es que no juzguemos por las apariencias, necesitamos mirar más allá, sin embargo, nuestros ojos físicos no tienen esta capacidad, solo nuestros ojos espirituales conectados con los del Señor nos permitirán lograrlo.

Adicionalmente, esta mujer nos deja ver algo más, ella estuvo trabajando duro al punto de descuidar su propia viña. Muchas veces hacemos lo mismo, nos concentramos tanto en algo, en un trabajo, una tarea, un hábito, que descuidamos nuestra vida espiritual, nuestra salud física, mental, espiritual, social, etc. Nuestra vida debe ser equilibrada, hacer lo que nos toca hacer sin descuidar nuestra vida personal y espiritual. Esta es una lucha, que en estos tiempos, es cada vez más fuerte, por lo que necesitamos tomar tiempo para evaluar cada día lo que hemos hecho y que no dejemos de pasar tiempos a los pies del Señor, escojamos la mejor parte.

Oración

Señor, hoy me presento ante Tu trono para reconocer que he descuidado la viña que me diste a cuidar, que he estado tan ocupado en otras cosas, que me he olvidado de lo más importante, cultivar mi relación Contigo. Papito, necesito Tu dirección para encontrar estrategias para hacer lo que tengo que hacer sin descuidar mi vida personal y espiritual, ruego por Tu ayuda en el Nombre de Jesús, ¡amén!

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