Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón, Y glorificaré tu nombre para siempre. Porque Tu misericordia es grande para conmigo, Y has librado mi alma de las profundidades del Seol.

SALMO 86:12-13

Al despertar cada día… ¿Damos gracias a Dios por un nuevo día? ¿O se nos han olvidado los motivos o creemos que no hay razones para agradecer? Tal vez lo que sucede es que Dios no ha respondido una petición de la manera y en el tiempo que lo hemos deseado. Tal vez estamos pasando tiempos de prueba o aflicción, sin embargo, siempre, siempre… SIEMPRE… ¡existirán motivos y razones para alabar a Dios! La primera es que Él es Dios. Y siendo Dios es el único digno de recibir alabanza, adoración… Pero además, hizo lo más grande y maravilloso, me regaló vida eterna…me dio salvación y con ella bendiciones y promesas incomparables. Así que detente un momento y cuenta tus bendiciones y da gracias al Señor tu Dios hoy y siempre.

Oración

Te alabo Señor, porque maravillosas son Tus obras, oh Dios, y me gozo en Tí, en Tu bendita Presencia. ¡Gracias Señor por darme tanto, tanto, tanto para agradecer! El aire que respiro, salud, ojos para ver las maravillas de Tu creación, la familia que me regalaste… pero sobre todo, gracias por dar a Tu Hijo para salvación de mi vida. ¡Amén!