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CARA A CARA

DABAR DE DIOS

“Y hablaba el Señor con Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo…”

Éxodo 33:11a (NVI)

¡Qué tremendo privilegio tuvo Moisés, ver a Dios cara a cara! La verdad es que Moisés valoraba el pasar tiempo con Dios en Su maravillosa presencia. Lo vemos dos ciclos de 40 días con Él en el monte, en ayuno, 24/7. A donde el Señor lo llamaba allí él iba, sobre todo al tener la certeza que Dios estaba con él. Es de resaltar que en un momento del viaje de Israel por el desierto donde Dios le expresó que no iría y Moisés le dijo: “…Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí…” (Éxodo 33:15 a). Esto nos confirma cuánto amaba este siervo del Señor, la intimidad con Dios, pero esto requirió un precio a pagar por parte de Moisés.

A veces nos comparamos con estos grandes héroes de la Biblia, y sentimos que no tenemos la fe que estos hombres evidenciaban, que tampoco tenemos su nivel de obediencia ni el compromiso que los caracterizaba. Sin embargo, lo importante es que nuestra relación con Dios no depende de nosotros, sino de Su gracia, y es por esa gracia que hoy podemos acercarnos a Su trono, y es a través de Jesucristo y de una relación personal con Él que nosotros también podremos verle cara a cara y crecer en el conocimiento de Su Nombre (2 Corintios 3:18).

Oración

Señor, gracias por Tu sacrificio en la cruz, porque por él hoy puedo acercarme confiadamente al Padre, tener una relación Contigo, tener una amistad Contigo y verte cara a cara como va transformando mi vida por el poder del Espíritu Santo. Quiero ser celoso de estos tiempos de intimidad y cuidarlos, y valorarlos en el Nombre de Jesús, ¡amén!

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