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CAMBIANDO NUESTROS AFANES POR SU PAZ

DABAR DE DIOS

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

Filipenses 4:6-7 (RV60)

Vivimos en medio de una vida agitada y nos hemos ido acomodando al estilo cultural de estos tiempos apresurados, y por este motivo exigimos rapidez en nuestra vida, lo que incluye el tiempo de respuesta de nuestro Dios, olvidando que Él no tiene afán, Él no se desespera, simplemente actuará en el momento justo, en Su tiempo que es perfecto. Él actúa a favor de quienes confían en Él (Isaías 64:4 NVI). Dios nos llama a esperar por varias razones: porque Dios puede estar preparándonos para recibir Sus bendiciones, porque nos está enseñando a confiar en Él o porque nos está protegiendo de algo que no podemos ver. Tengamos la seguridad de que nuestro Padre celestial sabe lo que es mejor para nuestra vida y el tiempo apropiado para que lo recibamos. Aunque esperar no es fácil, no debemos adelantarnos a Su plan, pues esto trae terribles consecuencias, recordemos lo que sucedió cuando Abraham se adelantó al cumplimiento de la promesa de Dios… pidamos Su gracia para poder esperar pacientemente…

Oración

Señor, hoy decido esperar en Ti para ver cada una de tus promesas cumplidas en mi vida en Tu tiempo y no en el mío, esperar confiado en Ti, pues sé que me amas y deseas lo mejor para mi vida y la de mis seres queridos. Te entrego mis afanes y aflicciones, pues sé que harás lo mejor con ellos y eso trae paz a mi mente y corazón. Gracias Señor por que se que me escuchas y que obrarás según Tu bondad y misericordia. ¡Amén!

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