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BOCA Y CORAZÓN

DABAR DE DIOS

“Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios. No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, A hacer obras impías.”

Salmo 141:3-4 (RVR60)

El Salmista ora pidiendo ayuda a Dios para no pecar con sus labios, pues la boca puede llevarnos a desbocarnos.  Pero es algo tan fuerte que solitos no podemos lograrlo, necesitamos de Su ayuda. Bien escribió Salomón que en las muchas palabras no falta el pecado (Proverbios 10:19). El salmista sabía la importancia de las palabras, ellas pueden edificar y sanar, pero también puede causar heridas y mucho dolor. Es interesante ver que David no solo pide ayuda para controlar la boca, sino el  guardar su corazón, pues lo que hay en nuestro corazón se expresa a través de nuestra boca. Así que no basta con no decir palabras necias, vanas, corrompidas o de engaño, también es necesario que nuestro corazón se mantenga alineado con el Señor y lleno de Su Palabra, de tal manera que no haya cabida para lo malo y nos mueva a pecar. De la abundancia del corazón habla la boca, por lo que debemos cuidar nuestro corazón y orar para que el Señor nos ayude a detectar cualquier semilla que NO haya sido sembrada por Él y desarraigarla a tiempo para que no lo contamine y nos lleve a pecar. Oremos cada día para que el Señor nos ayude a guardar el corazón y a controlar nuestros labios.

Oración

Señor, es Tu Palabra lo que quiero que more en abundancia en mi corazón, examina lo más profundo de mi ser y mira si hay alguna semilla de maldad, desarraiga todo lo que no provenga de Ti y limpia mi corazón para que mis labios sean de bendición y alaben Tu Nombre siempre, quiero ser un instrumento limpio y puro para Tu gloria, en el Nombre de Jesús, ¡amén!

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