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ATRÁEME

DABAR DE DIOS

“Atráeme; en pos de ti correremos…”

Cantares 1:4a (RVR60)

¡Atráeme! Este debe ser el anhelo y petición diaria de nuestro corazón, un deseo permanente, ya que nada proviene de nosotros mismos, sino Dios es quien hace todo, Él da el querer como el hacer.

Nosotros no buscamos a Dios, no buscamos a Jesús, Él nos buscó y Él fue quien dijo a cada uno de sus discípulos; “Sígueme”. Solo puedo imaginar Su mirada, qué poder atrayente habría en ella que cada uno fue dejando lo que hacía o lo que tenía para seguirlo. Una mirada de amor, de un amor tan poderoso que nos atrae cada día. Necesitamos ser atraídos a Él día a día, pues no lograremos seguir y permanecer sin Su poder, nosotros somos débiles y podemos fallar, nos podemos soltar, pero Él nos atraerá nuevamente a Su Presencia e intimidad.

En Oseas 11:14 se nos dice que Él nos atrae con cuerdas de amor y Juan 6:44 añade que nadie puede llegar a Jesús si el Padre no lo atrae. Finalmente, Juan 12:32 afirma: “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” Todo esto nos confirma que hemos sido atraídos por Dios para estar en Su presencia, donde podemos pasar tiempo a Sus pies y aprender más de Él. Definitivamente necesitamos pedir que nos siga atrayendo cada día para mantener un corazón avivado por y para Él.

Oración

Amado de mi alma, atráeme en todo momento para mantenerme en Tu Presencia, en intimidad Contigo y conocerte cada día más, para ir siendo conformado a Tu maravillosa y perfecta imagen, reconozco que no es mis fuerzas, es en el poder que proviene de lo Alto, en Tu maravillosa soberanía, solo quiero permanecer en amores Contigo, en el Nombre de Jesús, ¡amén!

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