page-header

APARTADO PARA TI…

DABAR DE DIOS

«A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro».

1 Corintios 1:2 (RVR60)

Como cristianos, hemos sido llamados a ser «santos», palabra que nos habla de separación para Dios y nos indica que cada día debemos elegir vivir en santidad para nuestro Amado Jesucristo. Esto me hace pensar en relación y compromiso dentro de esa relación. Cuando dos personas deciden casarse se comprometen a amarse y por ese amor se apartan de cualquier otra relación para consagrarse a su amado/a, todo por decisión propia, por amor. Igual pasa en nuestra relación con Dios, dejar entrar a Jesús en nuestro corazón solo es el primer paso y allí somos santificados al ser rociados con Su sangre (1 Pedro 1:2). Pero esta no es la meta, debemos cada día decidir vivir en santidad, separados del mundo, del pecado para poder cultivar una relación de intimidad, acercarnos más y conocerle cada vez mejor. En pecado no podremos acercarnos, necesitamos dejar de mirar cualquier otra atracción y enfocar nuestra mirada en Él, en obedecerle, en gozarnos haciendo Su voluntad. No podemos tener dos amores, necesitamos tomar una decisión para que nuestros actos reflejen de quien somos, a quien hemos escogido como nuestro Amor.

Oración

Señor, gracias por santificarme con Tu preciosa y poderosa sangre, ahora en respuesta a esa entrega y amor, me consagro a Tí; y con la ayuda de Tu Espíritu Santo podré mantenerme apartado para Ti, santo, puro y sin mancha. Porque Te amo elijo serte fiel y mantener mis ojos puestos en Tí cada día, pues anhelo acercarme más y más a Ti, santificarme  más en Tí. En el Nombre de Jesús, ¡amén!