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¿A TIEMPO?

DABAR DE DIOS

“La pereza hace caer en profundo sueño, Y el alma negligente padecerá hambre.”

Proverbios 19:15 (RVR60)

Somos llamados a reflejar el carácter de Cristo, a crecer a Su estatura. Nuestro carácter necesita sujetarse, aún los malos hábitos deben rendirse al Señor para dar gloria a Dios con nuestras acciones.  Sin embargo, hay un aspecto que muchos no rendimos, y es la mayordomía del tiempo, por lo que dejamos los compromisos adquiridos para el último momento, utilizando toda clase de excusas y explicaciones para justificar este mal hábito de aplazar las tareas asignadas. Amamos más el sueño, descansar, consentirnos, perder tiempo en las redes sociales, pero luego estamos molestos al experimentar las consecuencias de nuestra negligencia.

Rindamos hoy esta área de nuestras vidas y seamos diligentes, proactivos, rechacemos la negligencia y  dejemos la pereza de lado y administremos sabiamente cada segundo, pues el tiempo perdido no se puede recuperar. El tiempo es muy valioso y no sabemos cuándo el Señor nos llamará a rendir cuentas del buen uso de este.

Oración

Amado Padre, admito no ser un buen administrador de mi tiempo, reconozco que a veces pospongo o aplazo tareas importantes para ocuparme de otras no tan importantes o meramente recreativas. Y por ello, muchas veces, no cumplo como es debido con mis compromisos personales, laborales o eclesiásticos, como consecuencia del uso incorrecto de mi tiempo. Padre, como cualquier hijo, quiero parecerme a Ti, y por eso, hoy rindo ante Ti este mal hábito, dame Tu Gracia para cambiar y glorificarte con mis acciones. Te lo pido de corazón, en el Nombre de Jesús. ¡amén!

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